Por: Martina Sapio
El nuevo plan de Washington establece que los aliados europeos deben tomar la iniciativa ante las amenazas regionales, mientras que Estados Unidos centra su atención en China y en asegurar territorios clave del Ártico.
La nueva estratégia de defensa de Estados Unidos desplaza formalmente a Europa en la lista de prioridades de Washington, al tiempo que eleva a Groenlandia a una preocupación fundamental de seguridad nacional, lo que sugiere que se espera que los aliados europeos asuman una mayor responsabilidad en su propia defensa.
«Aunque Europa sigue siendo importante, su participación en el poder económico mundial es menor y está en declive», afirma la Estrategia de Defensa Nacional, publicada el viernes por la noche. «De ello se desprende que, si bien Estados Unidos seguirá comprometido con Europa, debe dar prioridad —y lo hará— a la defensa del territorio estadounidense y a la disuasión de China».
La estrategia también deja claro que, en Europa, «los aliados tomarán la iniciativa» frente a amenazas que son «menos graves» para Estados Unidos, pero más graves para ellos, y que Washington proporcionará «un apoyo fundamental, pero más limitado».
El documento sostiene que Europa es capaz de defenderse económica y militarmente, señalando que los miembros de la OTAN no pertenecientes a Estados Unidos superan ampliamente a Rusia en términos económicos y, por lo tanto, están «en una posición sólida para asumir la responsabilidad principal de la defensa convencional de Europa».
Al mismo tiempo, la estrategia pone énfasis en Groenlandia, mencionando explícitamente la isla ártica —junto con el Canal de Panamá— como territorio que Estados Unidos debe asegurar para proteger sus intereses nacionales.
El Pentágono afirma que proporcionará al presidente «opciones fiables para garantizar el acceso militar y comercial de Estados Unidos a zonas clave desde el Ártico hasta Sudamérica, especialmente Groenlandia», y añade que «nos aseguraremos de que la Doctrina Monroe se mantenga vigente en nuestra época».
Esa perspectiva coincide con la reciente retórica del presidente Donald Trump sobre Groenlandia, que ha inquietado a las capitales europeas y ha alimentado la preocupación por las intenciones a largo plazo de Washington en el Ártico.
La estrategia de defensa se basa en la Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump, publicada en diciembre, que redefine el hemisferio occidental, en lugar de Europa, como el escenario principal para la defensa de la seguridad de Estados Unidos.
Si bien el documento anterior iba más allá en sus críticas a la trayectoria de Europa, ambas estrategias hacen hincapié en un compromiso continuo, acompañado de una clara expectativa de que los aliados europeos asuman cada vez más el liderazgo ante las amenazas más cercanas a sus fronteras.
Traducción: Stolpkin.net
