{"id":53721,"date":"2026-02-07T09:00:00","date_gmt":"2026-02-07T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/stolpkin.net\/?p=53721"},"modified":"2026-02-07T08:45:51","modified_gmt":"2026-02-07T11:45:51","slug":"leer-a-los-clasicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stolpkin.net\/?p=53721","title":{"rendered":"Leer a los cl\u00e1sicos"},"content":{"rendered":"\n<p>Por:&nbsp;<strong>Maciek Wisniewski<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esto siempre es un bueno,&nbsp;&nbsp;pero el mandamiento de \u201cleer a los cl\u00e1sicos\u201d en tiempos de la filtraci\u00f3n de los archivos de Epstein y el colapso del \u201corden basado en reglas\u201d ocasionado por la voracidad imperial estadunidense y los afanes de Donald Trump de llevar su presidencia como un proyecto personal de negocios y desarrollo inmobiliario: riviera en Gaza, petr\u00f3leo de Venezuela, inversiones en Groenlandia, etc\u00e9tera; acontecimientos para nada desconectados, ya que ambos apuntan a lo ficticio de todas las \u201creglas\u201d que no aplican a los ricos, los fuertes y los poderosos \u2013y con el \u201cimperio Epstein\u201d funcionando, en pr\u00e1ctica, como una franquicia del control global estadunidense\u2212, puede ser una de las pocas cosas capaces de salvarnos de una locura total.<\/p>\n\n\n\n<p>No es un llamado al escapismo. Cada vez que leo m\u00e1s los&nbsp;<em>mails<\/em>&nbsp;de Epstein y sus ac\u00f3litos simpatizo m\u00e1s y m\u00e1s con los llamados a \u201cque habr\u00eda que&nbsp;<em>ejecutar&nbsp;<\/em>p\u00fablicamente a todos los que aparecen all\u00ed\u201d (bueno, salvo a Norman Finkelstein, lean su&nbsp;<em>mail<\/em>, es una joya), o los lamentos de que \u201cse echan de menos los tiempos cuando los bolcheviques simplemente fusilaban a todos\u201d (curiosamente hoy buena parte de los \u201cnuevos bolcheviques\u201d, como la anticomunista tard\u00eda Anne Applebaum tilda sesgadamente a los nuevos autoritarios, est\u00e1n, con el supuesto \u201cleninista\u201d Steve Bannon y el mismo Trump a la cabeza, en los&nbsp;<em>Epstein files<\/em>). S\u00f3lo digo que la lectura de los \u201ccl\u00e1sicos\u201d puede ayudar.<\/p>\n\n\n\n<p>Italo Calvino, en su celebre ensayo&nbsp;<em>Por qu\u00e9 leer a los cl\u00e1sicos<\/em>&nbsp;\u2212que apareci\u00f3 originalmente en 1981 en&nbsp;<em>L\u2019Espresso<\/em>, luego en otros lugares y, finalmente, en un tomo aparte acompa\u00f1ado de otros ensayos dedicados a los hombres de letras cuyas obras alcanzaron este estatus (\u00a1Gracias a Dios no est\u00e1 Nabokov!), un tomo publicado ya p\u00f3stumamente en 1991\u2212, defin\u00eda a los \u201ccl\u00e1sicos\u201d como libros \u201cinagotables que nunca terminan de decir lo que tienen que decir\u201d y unos \u201cque uno siempre est\u00e1 releyendo y siempre ofrecen m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las razones finales (en total 14) que daba Calvino era que un \u201ccl\u00e1sico\u201d es tambi\u00e9n una obra \u201cque tiende a relegar las preocupaciones del momento a la categor\u00eda de ruido de fondo\u201d y una que, a la vez, \u201cpersiste como ruido de fondo cuando las preocupaciones moment\u00e1neas m\u00e1s incompatibles dominan la situaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el efecto calmante de los \u201ccl\u00e1sicos\u201d \u2212esencialmente mi punto de partida\u2212 es que su lectura es capaz de moderar nuestra sensibilidad a cada noticia de la \u00faltima hora, evitar el desasosiego (ya de plano a veces da miedo abrir el peri\u00f3dico o el navegador) y ofrecer un necesario contrapeso y la perspectiva hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, adelante. Pero para que quede otra vez claro que no se trata del escapismo, cambiemos de canal y\/o de estante, pero sin necesariamente bajar el volumen.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed est\u00e1 Marx, al que Calvino no menciona (ni siquiera aparece en el \u00edndice), pero que es un autor, espero que estemos de acuerdo, de al menos un par de \u201ccl\u00e1sicos\u201d de todos los tiempos:&nbsp;<em>El Manifiesto Comunista<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>El Capital<\/em>, cuya prosa, y en el caso del segundo, tambi\u00e9n la riqueza de las referencias literarias (Shakespeare, Dante,&nbsp;<em>et al<\/em>.), hacen que se defienda bien en esta calidad y que parec\u00eda estar escribiendo como si hubiera le\u00eddo los&nbsp;<em>mails<\/em>&nbsp;de y hacia la infamosa isla de Epstein.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en&nbsp;<em>La lucha de clases en Francia<\/em>&nbsp;fustigaba la aristocracia financiera de sus tiempos, su riqueza malhabida, corrupci\u00f3n moral, pol\u00edtica y violencia en las cumbres de la sociedad burguesa donde \u201cse propag\u00f3 el desenfreno por la satisfacci\u00f3n de los apetitos m\u00e1s malsanos y desordenados, que a cada paso chocaban con las mismas leyes de la burgues\u00eda; desenfreno en el que, por ley natural, va a buscar su satisfacci\u00f3n la riqueza procedente del juego; desenfreno por el que el placer se convierte en cr\u00e1pula y en el que confluyen el dinero, el lodo y la sangre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>O \u2212regresando ya al estante de literatura\u2212 Conrad (J\u00f3zef Teodor Konrad Korzeniowski para ser m\u00e1s precisos, por qu\u00e9 no), que s\u00ed aparece en la selecci\u00f3n de Calvino en un homenaje a&nbsp;<em>Lord Jim<\/em>, el \u201ccl\u00e1sico\u201d en cuesti\u00f3n, que en&nbsp;<em>Nostromo<\/em>, su otra obra maestra y un \u201ccl\u00e1sico\u201d no reconocido, incluye la cr\u00edtica t\u00e1ctica al joven imperialismo estadunidense y su capital financiero, mencionando de paso el papel de la Doctrina Monroe en la explotaci\u00f3n de la ficticia rep\u00fablica de Costaguana, modelada en parte en Colombia y en parte en Paraguay de finales del siglo XIX (l\u00e9anla o rel\u00e9anla, por favor).<\/p>\n\n\n\n<p>O que en otro lugar, en una obra menor y olvidada (coescrita por Conrad con Ford Madox Ford):&nbsp;<em>Los herederos<\/em>, hablando de una trama del imperialismo brit\u00e1nico y un grupo de \u201cconspiradores del futuro\u201d para\u2026 anexar a Groenlandia, predijo la obsesi\u00f3n actual de los billonarios estadunidenses en convertir la isla en un \u201ctecno-Estado soberano\u201d (de all\u00ed los afanes de Trump de compr\u00e1rsela a Dinamarca, o, de plano, invadirla).<\/p>\n\n\n\n<p>Y he aqu\u00ed tambi\u00e9n la parte del \u201cchiste que se cuenta solo\u201d y una necesaria perspectiva hist\u00f3rica: Little St. James, la isla privada de Epstein, est\u00e1, ni m\u00e1s ni menos, sino ubicada en las Islas V\u00edrgenes estadunidenses, antes\u2026 Indias Occidentales Danesas, compradas por Estados Unidos del pa\u00eds escandinavo en 1917.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre otras razones de Calvino era tambi\u00e9n, parad\u00f3jicamente, que una obra es un \u201ccl\u00e1sico\u201d porque \u201cno nos ense\u00f1a necesariamente algo que no sab\u00edamos\u201d. Hoy, ni Marx ni Conrad, le\u00eddos incluso de modo m\u00e1s amplio como \u201cautores de los cl\u00e1sicos\u201d, tampoco nos dicen nada nuevo. Confirman m\u00e1s bien, a la luz de los acontecimientos del presente, lo que, sobre todo los que no hemos vivido las \u00faltimas tres d\u00e9cadas en el reino del \u201cfin de la historia\u201d, ya sab\u00edamos antes (que Estados Unidos es una potencia imperial y que las \u00e9lites dominan el mundo pas\u00e1ndose las normas, de todo tipo, por el forro). Y por eso, su lectura ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>FUENTE:&nbsp;<strong>La Jornada<\/strong>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esto siempre es un bueno,  pero el mandamiento de \u201cleer a los cl\u00e1sicos\u201d en tiempos de la filtraci\u00f3n de los archivos de Epstein y el colapso del \u201corden basado en reglas\u201d ocasionado por la voracidad imperial estadunidense y los afanes de Donald Trump de llevar su presidencia como un proyecto personal de negocios y desarrollo inmobiliario: riviera en Gaza, petr\u00f3leo de Venezuela, inversiones en Groenlandia, etc\u00e9tera; acontecimientos para nada desconectados, ya que ambos apuntan a lo ficticio de todas las \u201creglas\u201d que no aplican a los ricos, los fuertes y los poderosos \u2013y con el \u201cimperio Epstein\u201d funcionando, en pr\u00e1ctica, como una franquicia del control global estadunidense\u2212, puede ser una de las pocas cosas capaces de salvarnos de una locura total.<\/p>\n","protected":false},"author":43,"featured_media":53722,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-53721","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/43"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53721"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53721\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53723,"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53721\/revisions\/53723"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/53722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/stolpkin.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}