// Archivos del autor/a

Fermin Gongeta

Sociólogo, escritor y columnista del diario Gara

Fermin Gongeta ha escrito 4 entradas por Stolpkin.net

Eliminar las desigualdades. Reconquista

Por: Fermin Gongeta

Desde el 1º de mayo, tengo ante mí la primera página del mensual Le Monde Diplomatique.

En su parte derecha, hay un artículo de su director, Serge Halimi. Su título: Desigualdades, democracia, soberanía. Situación para preparar una reconquista.

Aquel primero de mayo subrayé con bolígrafo rojo, la primera frase del resumen del artículo: “Nadie cree ya que la razón se impondrá a las políticas insensatas de austeridad, ni que la moral nos preservara de los escándalos que mezclan dinero y poder”.

Desde entonces, miro el título y la primera frase del resumen. Y pienso. Pienso que es cierto todo ello. Que únicamente con el título se podían escribir mil cosas, y desde luego, hacer muchas más.

Delegar en democracia

Por: Fermin Gongeta

Decíamos en el barrio que una persona con «fuste» era una persona organizada. Si nos referimos a los grupos políticos religiosos o sindicales, que están organizados, no podemos concluir que, por el hecho de estarlo, tengan fuste. No siempre en ellos se da una adecuación entre lo que dicen y lo que hacen. Más bien sucede todo lo contrario. Como un casero dijo sagazmente, no es lo mismo predicar que dar trigo.

Según el diccionario, un grupo se organiza cuando se fija unos objetivos concretos a conseguir y se dota de los medios necesarios, tanto personales como materiales, asignándoles funciones concretas para realizarlas de manera eficaz. Se llevan siglos, analizando las distintas organizaciones que han funcionado y lo hacen en el mundo: religiosas, penitenciarias, políticas, sindicales y muchas más. Toneladas de papel y litros de tinta para describirlas bajo todos los aspectos imaginables.

La perversidad del «orden»

Por: Fermin Gongeta

Era julio de 1998: Nos dirigíamos en Donostia por la Avenida de la Libertad, hacia la cabeza de la manifestación en defensa del diario «Egin», por la libertad de expresión, cuando hemos oído a nuestras espaldas, y refiriéndose a nosotros: «Todos estos son de ETA. ¡Qué cinismo!» Quienes lo dijeron caminaban en dirección contraria. Paseaban y esa era la libertad a la que aspiraban.

El sábado 8 de enero, trece años después, en la calle Euskalduna de Bilbao, se oyen los últimos gritos de la manifestación en defensa de nuestros presos políticos. Dos hombres se cruzan en mi camino. Uno de ellos grita con desprecio: «¡Son por esos de ETA! Yo los mataba a todos. Y también a todos estos que los defienden. ¡Que si están en la cárcel, por algo será…!».

Perdona que no te haya escrito antes

Por: Fermin Gongeta

Ya sé que es un atrevimiento, y de lo más idiota, dirigirme a ti. ¿Atrevimiento o insolencia? Poco importa. Mis palabras no van a servir para nada. Ya sé que , como tantas veces, están de más.

¿Peco esta vez de engreimiento? ¿O falto a la sencillez y modestia cada vez que escribo? Al tomar la pluma hoy, posiblemente esté siendo más sensato que nunca acordándome de ti. Porque en esta ocasión quiero dirigirme a ti, a todos aquellos que nunca me habéis leído, que nunca leeréis lo que escribo, que jamás imaginaréis cuáles son mis sentimientos y razonamientos.

A fin de cuentas, ¿qué sentido tiene ver reflejado mi pensamiento y mi firma en las páginas de un diario? ¿Se trata únicamente de mantener viva una ideología, la de quienes lo compran y leen? ¿Que ellos sepan que hay otras personas con quienes pueden compartir una forma de pensar y de actuar? O que la oposición no nos ignore. Que conozca de primera mano que hay otros, tal vez pocos, que nos oponemos frontalmente a sus formas de actuar, de hacer política decadente y egoísta; que nos enfrentamos a su desprecio hacia los valores más elementales de los hombres, de aquellos que pretendemos, a toda costa, ser ciudadanos más que súbditos y vasallos.