// Archivos del autor/a

Immanuel Wallerstein

Sociólogo e historiador estadounidense. Inspirado en los trabajos de F. Braudel ha desarrollado el concepto de «economía-mundo capitalista», en el que sostiene la necesidad de analizar el capitalismo de forma unitaria y con perspectiva histórica, es decir, las relaciones entre centro, periferias y semiperiferias como partes de un único sistema mundial. División del trabajo entre países explotadores, explotados e intermedios. Entre sus obras destacan: Cambio social (1966), El moderno sistema mundial (3 vols., 1974-1980), Economía del mundo capitalista (1983), El capitalismo histórico (1988), Raza, nación y clase (1991) y El futuro de la civilización capitalista (1997)

Immanuel Wallerstein ha escrito 9 entradas por Stolpkin.net

¿El próximo tsunami israelí?

Por: Immanuel Wallerstein

Los palestinos prosiguen con su proyecto de buscar un reconocimiento formal como Estado independiente por parte de Naciones Unidas, cuando en otoño se reúna la Asamblea General. Intentan solicitar una declaración de que el Estado palestino existe dentro de los límites que existían en 1967 antes de la guerra israelí-palestina. Es casi seguro que la votación será favorable. La única cuestión al momento es: en qué sentido es favorable.

El liderazgo político israelí está muy consciente de esto. Hay tres respuestas diferentes que se discuten en el seno de tal liderazgo. La posición dominante parece ser la del primer ministro Netanyahu. Él propone ignorar dicha resolución por completo y continuar, simplemente, con el impulso a las políticas públicas actuales del gobierno israelí. Netanyahu considera que, por mucho tiempo ya, ha habido resoluciones adoptadas por la Asamblea General de Naciones Unidas que han sido desfavorables hacia Israel. Israel ha logrado ignorar todas estas resoluciones. ¿Por qué tendría ésta que ser diferente?

Hay algunos políticos de extrema derecha (sí, hay una posición más a la derecha que la de Netanyahu) que dicen que, en represalia, Israel debería anexarse formalmente todos los territorios palestinos ocupados hasta el presente y ponerle fin a toda mención de negociaciones con los palestinos. Algunos quieren también que se fuerce un éxodo de todas las poblaciones no judías que viven ahora en este Estado israelí expandido.

¿Autodeterminación de los pueblos? ¿Quién es el sujeto?

Por: Immanuel Wallerstein

Uno de los mantras guía del siglo XX fue la autodeterminación de los pueblos, de las naciones. Ésta fue una creencia que todo el mundo aceptó en teoría. Pero en la práctica, fue un asunto muy espinoso, muy poco claro. La dificultad clave está en determinar quién era el sujeto, el pueblo, la nación que debería tener la potestad de determinar su propio destino. Nunca hubo acuerdo en relación a este punto. En el caso de las colonias, la cuestión era relativamente simple. Pero en el caso de un Estado ya reconocido como Estado soberano, la opinión estuvo muy dividida; fue común que la división fuera violenta. El punto está en los titulares del momento a causa del referendo en Sudán del Sur, donde el pueblo” está votando si desea permanecer como parte de un Estado llamado Sudán o si va a constituir un nuevo Estado separado de Sudán.

En todos los estados, sin excepción, hay gente en el poder estatal que argumenta lo que se ha llegado a conocer como la posición “jacobina”. Afirman que todos los ciudadanos de ese Estado constituyen una nación, una que ya determinó su destino. Hablamos de naciones-Estado como si el principio jacobino fuera una realidad y no sólo una aspiración política. Los jacobinos dicen que el Estado debe ser reforzado o fortalecido negándose a reconocer el derecho, la legitimidad de un grupo intermedio (como le dicen) que se yergue entre el Estado y los ciudadanos. Todos los derechos van al individuo; ningún derecho va a los grupos.

¿Tiene futuro la socialdemocracia?

Por: Immanuel Wallerstein

El mes pasado, dos importantes sucesos marcaron el mundo de los partidos socialdemócratas. El 19 de septiembre, el partido sueco perdió duramente las elecciones. Recibió 30.9% del voto, su peor desempeño desde 1914. Desde 1932, ha gobernado el país 80% del tiempo, y ésta es la primera vez que un partido de centroderecha gana la relección. Y para complicar el mal desempeño, un partido antinmigrante, de extrema derecha, entró al Parlamento sueco por primera vez.

¿Por qué es esto tan dramático? En 1936, Marquis Childs escribió un libro famoso, titulado Sweden: The Middle Way. Childs presentaba Suecia bajo el régimen socialdemócrata como una virtuosa vía intermedia entre dos extremos representados por Estados Unidos y la Unión Soviética. Suecia era un país que efectivamente combinaba la redistribución igualitaria con la política interna democrática. Suecia ha sido, por lo menos desde los años 30, el modelo mundial de la socialdemocracia, su verdadera historia de éxito. Y así parecía mantenerse hasta hace poco. Ya no es el modelo mundial.

Democracia, ¿en todas partes, en ninguna parte?

Por: Immanuel Wallerstein

La palabra democracia es muy popular en estos días. Hoy, virtualmente no hay país en el mundo cuyo gobierno no reivindique ser el gobierno de una democracia. Pero al mismo tiempo, virtualmente no hay país del mundo hoy del que otros –dentro del país y en otros países– no denuncien al gobierno por ser antidemocrático.

Parece haber muy poco acuerdo acerca de lo que queremos decir cuando decimos que un país es democrático. El problema es muy claro en la misma etimología del término. Democracia viene de dos raíces griegas –demos, o pueblo, y kratia, dominio, la autoridad para decidir. Pero ¿qué queremos decir con dominio? ¿Y qué queremos decir con pueblo?

¿Xenofobia en todas partes?

Por: Immanuel Wallerstein

El diccionario define la xenofobia como el miedo, odio, rechazo o recelo hacia los extraños, extranjeros o gente de fuera, o hacia cualquiera cosa extraña o extranjera”. Parece ser una plaga endémica en todas partes del mundo. Pero infecta a mayor número de personas sólo en ocasiones. Ésta es una de esas veces.

Pero ¿quién es extranjero? En el mundo moderno, parece que la lealtad más fuerte es aquélla que se brinda al Estado del cual es uno ciudadano. A esto se le llama nacionalismo o patriotismo. Sí, algunas personas ponen otras lealtades antes que el patriotismo, pero parece que están en minoría.

Contradicciones en la izquierda latinoamericana

Por: Immanuel Wallerstein

América Latina tiene una historia de logros para la izquierda mundial en la primera década del siglo XXI. Esto es cierto en dos sentidos. El primero y más ampliamente visible es que los partidos de izquierda o de centroizquierda han ganado una serie notable de elecciones durante la década. Y por primera vez, colectivamente, los gobiernos de América Latina se han distanciado, en grado significativo, de Estados Unidos. En la escena mundial, América Latina se volvió una fuerza geopolítica relativamente autónoma.

Pero hay un segundo modo en que América Latina tiene una historia de logros para la izquierda mundial. Los movimientos de las naciones indígenas de América Latina se han reafirmado a sí mismos políticamente casi en todas partes y exigen su derecho a organizar su vida política y social de manera autónoma. La primera vez que esto logró atención mundial fue con el dramático levantamiento del movimiento neozapatista en el estado mexicano de Chiapas, en 1994. Lo que ha sido menos visible es la emergencia de movimientos de tipos similares por toda Latinoamérica y el grado en que han ido creando una red interamericana de sus estructuras organizativas locales.

Un “solitario de Ponzi”

Por: Immanuel Wallerstein

Leer los periódicos puede ser una experiencia asombrosa. El 26 de julio de este año, los diarios estadunidenses publicaron dos notas bastante contradictorias. En el primer artículo noticioso, USA Today publicó su pronóstico trimestral de los economistas. El titular decía: “Mengua el optimismo de los economistas”. Parece que la combinación de “desasosiego en Europa, el deslucido crecimiento económico, un mercado de viviendas débil y una desaceleración de la producción fabril” hacen muy improbable que Estados Unidos pueda recuperar los 8.5 millones de empleos perdidos “a un paso superior al glacial”. Además, temen una “inestabilidad financiera global”.

Así que, con razón, no son optimistas. Uno podría decir que el optimismo congénito de los economistas en torno al mercado mundial finalmente golpeó en la dura roca de la realidad. Algunos de nosotros llegamos a esta conclusión bastante antes. Así que, ¿cómo es posible que, el mismo día, el New York Times publique un artículo de primera plana en torno al “vertiginoso aumento de las ganancias” de las industrias estadunidenses?

¿Por qué lo hizo McChrystal?

Por: Immanuel Wallerstein

El general Stanley McChrystal, comandante estadunidense en Afganistán, concedió una entrevista a la revista Rolling Stone en la que él y su equipo insultaron a los líderes civiles de su país. El presidente Barack Obama lo despidió por insubordinación. Incluso sus defensores dijeron que los comentarios de McChrystal eran poco políticos y un error. Debido al hecho de que McChrystal es una persona excepcionalmente inteligente y muy ambiciosa, ¿por qué lo hizo?

McChrystal concedió la entrevista con el fin de que lo corrieran. ¿Y por qué quería que lo corrieran? Quería que lo corrieran porque sabía que las políticas que estaba impulsando y reivindicando en la guerra en Afganistán no estaban funcionando, no podían funcionar. Y no quiso quedar manchado con la culpa pública.

De nuevo Irán y Corea del Norte; los peligros de llevar las cosas al límite

Por: Immanuel Wallerstein

Durante casi 20 años Estados Unidos ha estado clamando que tiene la determinación de evitar que Irán y Corea del Norte se conviertan en potencias nucleares. En medio de asuntos de más urgencia, el gobierno estadunidense reafirma regularmente la importancia de este objetivo. Como es claro que Irán y Corea del Norte no quieren ceder ante estas demandas reafirmadas periódicamente, Estados Unidos amenaza con llevar a cabo ulteriores acciones de algún tipo, constantemente.

Después de todo este tiempo, ¿debemos tomar esto en serio? Lo que mejor resume lo que ha estado ocurriendo es eso que se conoce como "llevar las cosas al límite", llamado en ocasiones el "juego de la gallina". Cada vez que se reanuda el juego, la cuestión es siempre quién parpadea primero y cancela la escalada final implícita que desataría la guerra. Es común que Estados Unidos juegue este juego con Irán y Corea del Norte, pero con cada uno a la vez. En estos momentos lo juega con ambos simultáneamente. Por un lado, la simultaneidad hace más difícil creer en la seriedad del intento estadunidense. Por otro lado, hace el juego más peligroso.