// Archivos del autor/a

Guillermo Almeyra

Guillermo Almeyra ha escrito 10 entradas por Stolpkin.net

Panamá: la hegemonía estadunidense en crisis

Por: Guillermo Almeyra

Barack Obama llegó a la séptima Cumbre de las Américas, realizada en Panamá, previamente derrotado y dispuesto a aguantar el chubasco de recriminaciones y exigencias. En efecto, antes de viajar ya había intentado relativizar sus amenazas a Venezuela, revelando así la debilidad de su posición y estimulando de paso las acusaciones de casi todos los gobiernos latinoamericanos, encabezados por Cuba, Venezuela, Ecuador y Argentina. Incluso en esa reunión donde estaban representados los gobiernos, que raramente son una fiel representación de lo que piensan sus pueblos respectivos, la relación de fuerzas fue desfavorable a Estados Unidos, cuyas propuestas e iniciativas no fueron aprobadas y cayeron en saco roto. Obama tuvo que sentarse en el banquillo de los acusados y recibir torrentes de recriminaciones apoyadas en la historia antigua y reciente de la región y también estuvo obligado a recordar que sin el consumo de drogas estadunidense el narcotráfico sería un problema muy menor y que de Estados Unidos llegan las armas que utilizan los delincuentes y en Estados Unidos se lava el dinero proveniente de este delito, que constituye casi un tercio del capital financiero mundial.

Los gobiernos "progresistas" y los trabajadores

Por: Guillermo Almeyra

El caso boliviano. Hay gente para la cual el gobierno “progresista” –o seudo “socialista”– es el sujeto del cambio revolucionario independentista, descolonizador, democrático y social, que es la condición indispensable para salir del atraso y la dependencia. Esos gobiernos son, para ellos y por definición, infalibles y la única medida de lo que se puede hacer y del más sano realismo. Por lo tanto creen o fingen creer que toda oposición a esos gobiernos proviene de la oligarquía y del imperialismo o es “funcional” (eso dicen) a esas fuerzas, incluso cuando esa oposición viene de la izquierda y de un sector de los trabajadores. Para esa gente, puesto que el gobierno es “popular”, las huelgas de un sector “del pueblo” deben ser prohibidas y sólo se explican por las maniobras de los agentes del imperialismo y del gran capital. En aplicación de ese silogismo reaccionario y falso, en los primeros gobiernos de Perón las huelgas eran reprimidas a palos y con encarcelamientos masivos y en la Constitución peronista de 1949 se eliminó el derecho de huelga; en Cuba no hay huelgas (como tampoco las había en la Unión Soviética); en China son ilegales; en Venezuela muchas grandes huelgas han sido reprimidas, y en Bolivia, cuyo presidente es un ex combativo dirigente sindical, el gobierno sostiene que la de la Central Obrera Boliviana (COB) fue fomentada por la reacción (la cual efectivamente trató de sacar provecho de ella, pero no la provocó).

China y la crisis

Por: Guillermo Almeyra

La economía global está en crisis, pero no tiene los mismos efectos ni las mismas características y alcances en cada uno de sus principales componentes.

La economía de Estados Unidos, por ejemplo, ha tenido una leve recuperación, que se refleja en una pequeña reducción del número de desocupados, en una mayor producción industrial y en un poco más de ventas en el mercado de las viviendas nuevas y usadas. El dólar sigue siendo sostenido por el esfuerzo chino, por la compra china de bonos del Tesoro estadunidense, por las inversiones chinas, por las enormes ganancias que obtienen las empresas estadunidenses que desde China operan en todo el mundo y que, transformadas en dólares, retornan a Estados Unidos.

[México] ¿Por qué quieren golpear a La Jornada?

Por: Guillermo Almeyra

La Jornada es –siempre lo fue– un diario atípico. En un mundo donde los grandes medios de información pertenecen a consorcios económicos y sirven los intereses de los mismos, fue creada por suscripción popular y, desde sus comienzos, ha sido plural. En sus columnas, en efecto, se despliegan todas las posiciones posibles, todas las gamas de opiniones existentes dentro del amplio marco de la lucha contra el autoritarismo y por la democracia, contra el imperialismo y por la soberanía de los pueblos, por los derechos de los oprimidos en cualquier parte del mundo. En cierta medida, La Jornada es un corte vertical en la densidad cultural y política de la sociedad mexicana y saca a la luz todos sus estratos. Lo hace, además, con gran calidad e innovando, y en sus páginas nacionales o internacionales escribieron o escriben casi todas las mejores firmas del mal llamado progresismo latinoamericano, o sea, de una izquierda vasta que va desde el liberalismo de izquierda, pasando por el nacionalismo revolucionario, hasta el pensamiento renovador dentro de la tradición marxiana.

Las elecciones en España y la gran promesa del 15-M

Por: Guillermo Almeyra

Como en los años 30 en Europa los desocupados y los trabajadores precarios se radicalizan y politizan aceleradamente mientras, simultáneamente, otros sectores de los trabajadores son tragados por el racismo y el conservadurismo extremo.

En efecto, en los países escandinavos, en Holanda, en Bélgica y hasta en Francia con el apoyo mayoritario entre los obreros a la fascista Marine Le Pen, crece rápidamente una ultraderecha xenófoba y racista. En las últimas elecciones en el Estado español ésta aparece incluso en el parlamento de Catalunya y, al mismo tiempo que aumenta en la juventud el hartazgo y el odio al sistema capitalista y el hambre de democracia, como en el País Vasco o en la Plaza del Sol, la derecha clerical fascista de Berlusconi, Bossi y Fini, en Italia, o la corrupta derecha clerical franquista del Partido Popular de Rajoy y José María Aznar, en España, canalizan la mayor parte del repudio a la política recesiva y reaccionaria de gobiernos de centroizquierda, mientras otra parte, menor, se pierde en la abstención o el voto nulo (aunque éste, en cierta medida, es un voto crítico).

¿China vs Estados Unidos o China con Estados Unidos?

Por: Guillermo Almeyra

Dos días antes de viajar a Estados Unidos para encontrarse con el alicaído Barack Obama, el presidente chino, Hu Jintao, había declarado que la preminencia del dólar era cosa del pasado y había condenado indirectamente su devaluación para promover las exportaciones estadunidenses. Es más, desde hace rato los chinos consideran despectivamente eso que llaman siempre billete verde” para subrayar que el dólar es puro papel pintado. Además, dado que tienen un billón (un millón de millones) de dólares en reservas y 700 mil millones en títulos del Tesoro de Estados Unidos y en títulos de inversión estadunidenses, y “sólo” 300 mil millones en otras divisas, si decidieran vender sus dólares y colocar sus reservas en otros títulos y monedas, la economía de Estados Unidos podría sufrir un durísimo golpe.

Primeras conclusiones de la muerte de Néstor Kirchner

Por: Guillermo Almeyra

La muerte del ex presidente Néstor Kirchner cambia el panorama argentino, a un año del fin del mandato de su esposa y sucesora Cristina Fernández, cuyo gobierno queda muy debilitado. Kirchner, en efecto, era (al igual que su mujer) precandidato presidencial por el Partido Justicialista y de todas las encuestas surgía que, si las elecciones se realizasen en este momento, habría tenido una ventaja de más de 10 puntos sobre el más votado de los demás candidatos, ganando así en la primera vuelta con bastante más de un tercio de los sufragios y probablemente la cifra mínima requerida porque en la Argentina gana quien tiene más del 40 por ciento más uno de los votos y diez por ciento más de su seguidor. Posiblemente, por esa razón, casi seguramente habría sido el candidato a presidente oficial aunque, teóricamente el kirchnerismo decía que el mismo sería pingüino o pingüina”, sugiriendo la posibilidad de que Cristina Fernández luchara por su relección, como inevitablemente deberá hacer ahora pero en condiciones muy difíciles.

Los mineros, Dios y Sebastián Piñera

Por: Guillermo Almeyra

Mil millones de personas –200 millones más que cuando el Campeonato Mundial de Futbol– siguieron por televisión la epopeya de los 33 mineros atrapados en la mina San José, en Copiapó, Chile. Sin duda, muchos lo hicieron deslumbrados por la tecnología de rescate utilizada en esta misión Apolo” de la minería, pero la inmensa mayoría compartió la angustia de los familiares de esos trabajadores y siguió su lucha con emoción y solidaridad. Sin embargo, ni en Chile ni en ningún país hubo una expresión concreta de diferenciación de clase entre los que deben ir a padecer y morir en un socavón o trabajan arriesgando vida y salud para que otros gocen sin trabajar, y los responsables directos e indirectos de los accidentes de trabajo. Que yo sepa –ojalá no sea así– no se registraron paros simbólicos, de protesta o solidarios ni declaraciones sindicales o de los partidos que en escala internacional y en Chile mismo dicen representar a los trabajadores. El pueblo chileno y los mineros mismos encuadraron la resistencia en el fondo de la mina y los esfuerzos por rescatarlos sólo en un marco nacionalista y deportivo y festejaron la liberación de los 33 como una victoria nacional, como lo expresaba el coro “Chi, chi, chi, le, le, le” que acompaña a las selecciones nacionales en todos los deportes.

Copa del Mundo: ¿diversión o maniobra diversiva de masas?

Debo aclarar, antes que nada, que desde hace más de 75 años, o sea, casi desde que el amateurismo fue sustituido por el incipiente futbol profesional, soy hincha de ese deporte. Pero pienso que no darse cuenta de la utilización ideológica y política del campeonato mundial de futbol por el capitalismo, es dar prueba de enorme superficialidad y gran ingenuidad. Porque el futbol hace décadas que dejó de ser un deporte para transformarse en un negocio que mueve centenares de miles de millones de dólares y, en particular, desde la utilización que le dio el nazismo en los años treinta, en herramienta de propaganda política para obtener aunque sea una momentánea unión nacional detrás de los gobiernos.

El desarme nuclear de Obama

Con gran bambolla y campaña mediática, Barack Obama quiere hacer creer que está trabajando por la paz y contra la posibilidad de una guerra nuclear. El reciente premio Nobel de la Guerra, quien ha enviado más soldados a Afganistán que Bush, ha incluido a Pakistán en el blanco de sus ataques, asiste mudo a la barbarie de Israel en Gaza y a su expansionismo colonialista en Cisjordania, resucitó la Cuarta Flota, estuvo detrás del golpe en Honduras y puso en Colombia sus bases agresivas, quiere hoy revestirse con una piel de cordero.