// está leyendo...

Análisis de interés

[Chile] Reflexiones y propuestas de solución a la Crisis Estudiantil

El país considera crucial mejorar la educación pública en Chile. Tenemos movilizaciones estudiantiles de las más extensas e intensas de todo la historia. La crisis estalló y hoy los chilenos claman por una pronta solución al conflicto.

Los estudiantes han formulado una serie de demandas al Gobierno buscando con ellas una respuesta institucional. De todas las demandas, la gran mayoría son atingentes al área, y otras como la nacionalización del cobre, asamblea constituyente o una nueva constitución política, son demandas extra educacionales.

Es valorable que el Ministro Bulnes haya dicho que ha oído a los estudiantes; ha reconocido que las manifestaciones han sido pacíficas; ha señalado la buena fe del movimiento; se ha reunido con los actores sociales y se ha mostrado abierto para mejorar el documento y la propuesta presentada.

Hasta el momento se han presentado tres propuestas desde Mineduc y no se ha producido el acuerdo. Pese a todo, el conflicto continúa y se acrecientan las divisiones.

¿Qué pasó?

A) Los jóvenes poseen una profunda desconfianza hacia la élite política, económica, cultural y religiosa. Ello explica en parte las dificultades para poder sentarse y conversar. No hay duda que dudan de la clase política por lo que se produjo el 2006 con la rebelión de los pingüinos y que no se hayan solucionado los problemas de fondo. Los temas de fondo son la calidad deficiente de la educación pública y lo excesivamente caro que es el tener acceso a una educación de calidad.

Tal como están las cosas y por una mala estrategia inicial desplegada por Mineduc, que no supo anticiparse a la crisis y más bien desafió a los estudiantes a mostrar su fuerza y su capacidad de convocatoria, estamos como estamos. Hoy ya no basta para los estudiantes una rebaja de los intereses de sus créditos y una razonable renegociación de la deuda actual. Los estudiantes saben que su movimiento posee una fuerza multitudinaria, convencidos que su demanda es justa y por eso desean más.

¿Y qué desean la estudiantes? Quieren un cambio de modelo, de paradigma, de estructura. Hoy desean una educación pública gratis y de calidad. En otras palabras: desean que no exista lucro en toda actividad educativa: básica, media y superior. Lo que ellos no aceptan no es que un emprendedor no obtenga beneficios económicos por su actividad educativa, sino que sus ganancias no sean excesivas ni se eleven los costos de educar producto de la rentabilidad que busca el dueño en cada una de las instituciones educacionales.

B) El Presidente no ganó las elecciones porque la mayoría del país creyera en él o en su propuesta de Gobierno, sino porque ese margen de ciudadanos que le dió el triunfo estaba hastiado de la Concertación y creyó que, a lo mejor, Sebastián Piñera podía mejorar algunos problemas endémicos. Por lo tanto, no tener claro esto desde el inicio, implicó que la agenda del Gobierno fuera distinta a lo que la inmensa mayoría deseaba ¿Y qué deseaba la mayoría? Que se frenara y se dieran pasos concretos y contundentes para terminar con los abusos, la desigualdad y se intensificara la democracia participativa en Chile.

C) Los ciudadanos y ciudadanas esperaron por un año esos cambios y no llegaron. Más bien observaron que continuaba lo mismo que en los veinte años anteriores. Si ya odiaban a la Concertación, ahora también comenzaron a odiar al Gobierno. Por eso hoy se escucha en las calles, plazas y casas de nuestro país: “son todos iguales y son una élite política, económica, religiosa y cultural vinculada entre sí y no nos escuchan ni pretenden escucharnos en el futuro”.

D) Cualquier viejo y fogueado político sabe que a quienes no se debe torear en exceso es a los jóvenes. Estos tienen tiempo, energía y capacidad de convocatoria para gruñir con fuerza. Y si a esa fuerza natural, se le incorpora una causa justa, entonces tenemos un organismo social que avanza sin detenerse en miramientos.

El movimiento por la educación posee multiplicidad de liderazgos; pero los unen similares demandas. No son liderazgos fuertes, preparados y consolidados, y su fuerza arrolladora se origina en sentirse todos ellos abusados, con un futuro incierto y en poseer la simpatía ciudadana.

Por lo tanto, el Gobierno no ha podido estructurar una estrategia de crisis ni contestar con claridad los temas que realmente les importan a los estudiantes. Recién en la tercera propuesta del Gobierno, el ministro Bulnes comenzó tibiamente a abordar los temas que les importan a los estudiantes. Pero su oferta es menor a la que aspira el movimiento estudiantil. Hoy no es prioridad inmediata la calidad, la prioridad hoy es el costo de educarse.

Es indispensable construir una nueva imagen negociadora. Creo que es necesario que ese cambio incluya personas, estrategia y contenidos concretos. Todos aquellos que negociaron acompañando al ministro Lavín, deberían ser cambiados para que los estudiantes vean nuevos rostros y no estén sicológicamente marcados por las negociaciones fracasadas. Es clave que la estrategia sea amigable, reconocedora de la justicia de las demandas y de la voluntad política de presentar una oferta que conteste las legítimas demandas estudiantiles. Es muy importante que los líderes estudiantiles participen activamente en las soluciones. Es esencial lograr una tregua y poner plazos concretos para lograr los cambios.

De la propuesta presentada por el Ministro Bulnes, se deberían mantener las siguientes:

a) Modificaciones constitucionales que garantizarán acceso gratuito y financiado a la educación parvularia, y el derecho ciudadano a una educación de calidad y que el Estado debe velar por ella. Se debe definir concepto de calidad esperable.

b) Aumentar cobertura universal para primer y segundo quintil en prekínder y kínder.

c) Con respecto a la educación básica y media, desmunicipalización de la administración escolar: sin excepciones.

d) En la educación básica y media es valorable que el 2018 se quiera lograr duplicar la subvención por alumno y que año a año se aumenten los recursos. Sin embargo, para mejorar oferta debe lograrse el 2016 y que se incluya clase media.

e) Que la subvención no sólo dependa de la asistencia sino también de la matrícula.

f) Que se creen para la educación básica y media una Superintendencia de Educación y una Agencia de Calidad de la Educación.

g) Que se desee revisar los requisitos de la Educación Técnica Profesional; aumentar tasa de titulación; mejorar equipamiento (urgente); articularla con la educación superior; perfeccionar docentes y un Simce para medir aprendizajes técnicos.

h) Modificar el Decreto 524 de 1990 para reconocer federaciones estudiantiles secundarias.

i) En educación superior es destacable: creación de Subsecretaría de Educación Superior, Superintendencia de Educación Superior.

j) En financiamiento institucional la voluntad política aumentar aporte basal a universidades estatales, fondos de revitalización para universidades tradicionales no estatales y aportar a las universidades regionales reconociendo su importancia para el país.

k) Que existan para todas las universidades convenios de desempeño y se rinda cuenta del uso de fondos estatales.

l) Que se reajuste el AFI de acuerdo a las remuneraciones del sector público.

m) En financiamiento estudiantil que se aumente becas y créditos. Que se desee renegociar la deuda a 110.000 deudores morosos. Revisar aranceles de referencia, es decir, costo de las carreras.

n) Evaluar externamente a la PSU.

o) Que se vaya examinar a todas las instituciones acreditadoras y se pida evaluación internacional de las mismas.

p) Perfeccionar acreditación de los Institutos Profesionales y los Centros de Formación Técnica.

q) Su voluntad a provocar que en todas las universidades existan Centros de Alumnos que representen intereses estudiantiles y no el de las autoridades universitarias.

r) Igualar la tasa de interés del fondo solidario al CAE.

A todo lo anterior deberían incorporarse otras medidas:

1) La deserción estudiantil. Es un tema central y responsable directo e indirecto de muchos de los problemas actuales. Esta deserción excesiva ha provocado que los alumnos no logren título o grado académico y, además, se van con deudas que son impagables.

2) Debe sancionarse de alguna manera el que haya existido lucro en la educación superior. Una solución es que cada universidad proporcione un número de becas obligadas para estudios gratuitos de tal manera de que la ciudadanía vea que sí existió sanción.

3) El Gobierno no se ha pronunciado en qué términos será la renegociación de los 110.000 morosos de crédito solidario y de CAE. Es indispensable presentar una oferta concreta y clara de esta materia. Incluso sería deseable que hubiera hasta una condonación de parte de la deuda.

4) El tema de la reconstrucción de infraestructura y equipamiento de colegios y liceos producto del terremoto. Es un tema de prioridad urgente y debe ser comunicada con claridad a qué se compromete el gobierno y en qué plazos.

5) Los estudios universitarios chilenos son los más caros del planeta y debería el Estado apurar la revisión de ese tema. No es lógico y sostenible que eso persista. Muchas familias chilenas están sufriendo una situación altamente injusta. Debe proponerse una solución concreta. Debe ser conversado con todas las universidades y quizás la solución sería un subsidio del Estado directo al estudiante para que el arancel baje su precio a niveles razonables.

Finalmente, y para un mediano plazo, creo que el país desea que se camine hacia el fortalecimiento de una educación pública de calidad y gratuita. Esto significa que los aportes basales a las universidades deberían aumentar de manera significativa. Si la actual administración no inicia ese proceso, no cabe duda que el nuevo Presidente el 2015 tendrá que empezarlo, porque el que triunfe deberá presentar esa política pública para poder ganar. Si la centroderecha y derecha quiere tener opciones de continuar gobernando, debe proponer un cambio de modelo de financiamiento a la educación pública con un plazo de unos 5 a 10 años para que se acomode el actual sistema a la nueva realidad.

Dado entonces la realidad actual y el abrumador sentir de los chilenos, las preguntas lógicas son: ¿Cuánto se demorará el Gobierno en entender que Chile ya se ha manifestado en múltiples encuestas y en las calles? ¿Desea arriesgar al máximo sus posibilidades de continuidad como proyecto político si de todas maneras habrá un cambio estructural el 2015? ¿Se desea arriesgar al máximo la credibilidad en el modelo de economía social de mercado?

La centroderecha y derecha a diferencia de la Concertación hoy tiene la posibilidad real de arreglar este problema. Poseen el Gobierno y tiene el poder para enmendar. Es la inmensa mayoría del país la que le envía señales de todo tipo para que lo haga. Un Gobierno no importando su ideología se legitima cuando la inmensa mayoría de los ciudadanos siente que es escuchado y corrige lo que a todas luces no funcionó.


http://reflexionessam.blogspot.com/…