// está leyendo...

Crítica

La Rebelión de los niños mimados de Europa

[España] Movimiento 15 M: un movimiento condenado al fracaso

Todo movimiento que se llame “revolucionario” lamentablemente ha de terminar en un rotundo fracaso si entre sus objetivos primordiales no estén por ningún lado atacar al propio sistema económico que los aflige. Y ese sistema económico tiene nombre: CAPITALISMO, el cual es el que determina el sistema político que lo ha de representar.

Así que, mientras no se llame las cosas por su nombre, lamentablemente podemos ya visualizar un predecible desenlace.

Es muy conmovedor ver a los jóvenes en las calles llenar las plazas con todo ese optimismo y entusiasmo, convencidos o casi convencidos de poder cambiar las cosas en algo. Pero no nos engañemos. Aquí no estamos con los jóvenes rebeldes de aquel Mayo de 1968 en Francia ni con su simbología expresada entre la unión de los estudiantes y los obreros, ni mucho menos al calor de las barricadas. Por lo menos aquellos jóvenes del 68´ gozaban de más acción, atrevimiento e imaginación.

"cuando los Grandes Medios de Difusión Masiva gritan es porque la Gran Burguesía está tejiendo, y cuando dichos medios permanecen en la habitual rutina es porque caminan sobre su propio tejido."

Y cuidado con lo que se pueda traducir de los Medios de Difusión Masiva y la difusión de lo que acontece en España y los acampados de la plaza Puerta del Sol. Quizá puedan estar muy presente dentro de la propia España, pero en el mundo los Grandes Medios no están tan efusivos como lo fueron con lo que pasaba en Egipto que día a día nos bombardeaban con lo que estaba sucediendo en la plaza Tahrir. ¿Por qué el volumen de la Gran Orquesta Propagandística Burguesa permanece aún muy bajo respecto a su actuación con la Plaza Tahrir, en Egipto? Por lo que tenemos que tener presente siempre una cosa: cuando los Grandes Medios de Difusión Masiva gritan es porque la Gran Burguesía está tejiendo, y cuando dichos medios permanecen en la habitual rutina es porque caminan sobre su propio tejido.

Lo que está sucediendo en España puede que tenga que ver mucho con lo sucedido en Egipto y su plaza Tahrir -por lo menos inspirados por aquel hecho-, la diferencia estriba en que en Egipto al parecer estaban las cosas más claras: fundamentalmente sacar a Mubarak del poder.

En España no se pretende sacar a nadie del poder, ni mucho menos cuestionar a una monarquía impuesta por la dictadura franquista; lo que se pretende es REFORMAR EL PODER POLÍTICO BURGUÉS, el poder que los domina, y no otra cosa. ¿A eso se le llama “revolución”? ¿“Humanizar” el capitalismo burgués?

Tomarse las plazas y llenarlas de consignas no es ningún acto revolucionario, tomarse aquello donde les duele al poder sí que sería un acto revolucionario (los medios de producción, las estructuras de poder, etc). Pero pareciera ser que aquellos están dominados por una sensibilidad pacifista y romántica que no los habrá de llevar a ninguna parte. Y eso pasa por no poseer conciencia de clase ni ideología que vaya al choque contra el poder.

La indignación que tanto proclaman no está acompañada por el verdadero espíritu de nuestras juventudes frente a las injusticias. ¡¡¡Están reprimiendo el impulso creador y arrollador de nuestras juventudes, motor de toda revolución!!! ¡¡¡Quisieran destruir lo que no les parece y un letrero les vive diciendo lo que tienen que hacer y no hacer, firmado por una triste y poco creadora Asamblea Pacifista jugando a ser revolucionarios y a darse el lujo de representar a la masa!!!

Para ser escuchados por el Poder no hay otra manera que sencillamente gritar, y para cambiar las cosas irremediablemente hay que violentar, violentar las estructuras y a los que detentan el poder. Ellos nunca aflojan frente a un pueblo pacífico y bien domesticado, así sólo se les puede vender ilusiones. Ellos solo aflojan cuando tiemblan las estructuras al grito del pueblo y la violencia organizada de las masas populares. ¿La historia acaso no nos ha dejado suficientes ejemplos de cómo la clase trabajadora organizada obtiene logros frente a los que detentan el poder? Pues aquí pasa lo mismo. Nada se habrá de conseguir con actitudes pasivas. Con la mera indignación no basta. La indignación debe transformarse en organización, la organización en acción, y la acción en revolución.

Pero estos jóvenes que hoy vemos en las calles es parte de una generación que creció viviendo en una relativa abundancia, mimados por un sistema económico bajo el modelo de Estado de Bienestar que ya quisieran recuperar algunos y tener otros, y que no hicieron nada sumergidos en la abundancia, y que ahora que les apretan el cinturón ni siquiera les hacen a las barricadas. ¿Cómo habrá de ser cuando les apreten el cuello?