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Comunicados y Cartas

Con el mayor respeto

Las monedas de la deshonra

Por: Gerardo Liévano

Ya está en manos de la justicia venezolana el narcotraficante Mackled. Están a "paz y salvo" los Estados. Pero a los del pueblo raso no se nos ha pasado el enojo:

Por tratar de equiparar de manera tan torpe a un hampón (“un criminal, un delincuente, lo más probable un asesino, narcotraficante confeso”) con un hombre como Joaquín Pérez Becerra que puede mostrar su honrada frente ante cualquier tribunal.

Por violar las leyes nacionales y convenios internacionales que juró defender entregando a Joaquín al Estado que asesinó a su esposa y a miles de sus copartidarios No mencionaré sus otros crímenes porque seguramente Usted ya los conoce.

Por vender la honra por migajas a un gobierno que conspira permanentemente contra la Venezuela Bolivariana. ¿Sabe Usted que está haciendo Pedro Carmona en este momento? ¿Sabe Usted quién lo aloja? ¿Y qué hacen en Colombia varios de los generales que sin permiso del Pueblo sacaron a un Presidente de Miraflores?

Porque de manera presuntuosa ha evitado la rectificación de sus errores; sin hablar de presentar las debidas disculpas al involucrado y a todos los que hemos creído en Usted.

Por no ser capaz de reconocer al enemigo (cosa grave en quien tiene formación militar) y buscarlo donde no está.

Por sumarse a la falsa lucha imperial contra el mal llamado “terrorismo”, aún sabiendo que Usted puede ser el próximo acusado.

Por pensar de forma ciega y cándida que haciendo concesiones al fascismo internacional (humanas, es lo peor) se iba a quitar de encima el asedio y la persecución del imperio y sus lacayos. Ahí tiene, pues, el pago

¿Ha leído “El Tiempo” de hoy?

El diario de la familia de su "nuevo mejor amigo" le acusa de tener relaciones con las FARC-EP, con la manida excusa de los computadores de Raúl Reyes. Pero, claro, no lo hace de manera directa sino que “cita” cobarde e irresponsablemente versiones de un tal Instituto de Estudios Estratégicos Internacionales (¡de Londres!).

A Usted y a un grupo de notables ciudadanos venezolanos.

¿Va a ceder nuevamente ante el chantaje y ante las falsas acusaciones de cooperar con la guerrilla?

¿Va a “expulsar” a todos los mencionados por “El Tiempo”?

¿Y, qué vamos a hacer?

Lo mismo que hemos hecho siempre: acompañarle y defenderle. Hasta el final. Porque somos verdaderos revolucionarios y no huimos cuando se presentan las primeras contradicciones. Porque somos internacionalistas y hemos asumido el riesgo de navegar en aguas tormentosas si eso contribuye en algo al progreso de los procesos libertarios de todos los pueblos del mundo. Porque queremos seguir confiando en Usted y creemos que Usted es quien puede hacer realidad el Sueño Bolivariano. Porque en la Venezuela Bolivariana y Socialista (no en otra) vemos expresados nuestros ideales y creemos que aquí es posible la construcción de ese otro mundo donde primen los valores éticos, el humanismo, donde todos seamos uno enfrentando al imperio y al capitalismo, donde las palabras progreso y democracia estén llenas de realidad para el pueblo, donde se obtenga la mayor suma de felicidad posible para el Pueblo.

¿Y, qué vamos a hacer?

Lo mismo que hemos hecho siempre: acompañarle y defenderle. Hasta el final. Porque somos verdaderos revolucionarios y no huimos cuando se presentan las primeras contradicciones. Porque somos internacionalistas y hemos asumido el riesgo de navegar en aguas tormentosas si eso contribuye en algo al progreso de los procesos libertarios de todos los pueblos del mundo. Porque queremos seguir confiando en Usted y creemos que Usted es quien puede hacer realidad el Sueño Bolivariano. Porque en la Venezuela Bolivariana y Socialista (no en otra) vemos expresados nuestros ideales y creemos que aquí es posible la construcción de ese otro mundo donde primen los valores éticos, el humanismo, donde todos seamos uno enfrentando al imperio y al capitalismo, donde las palabras progreso y democracia estén llenas de realidad para el pueblo, donde se obtenga la mayor suma de felicidad posible para el Pueblo.

Lo haremos sin su manifiesto consentimiento. Y nos iremos, sin alboroto pero con la conciencia tranquila, cuando expresamente nos lo diga.

Me atreví en una ocasión, y dada una circunstancia coyuntural, a pedir mesura y moderación cuando se trataba de hacer la crítica por las extradiciones. Pido disculpas por ello a quienes estaban allí presentes.

La crítica y la autocrítica son las únicas armas con las que contamos los revolucionarios para defendernos de nuestros propios demonios.

No callar ante la injusticia hasta donde la pluma y el coraje sean capaces, venga de donde venga.


http://anncolprov.blogspot.com/2011…

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