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Crítica

Terrorismo de estado colombiano: nuevo producto de exportación

El artículo reciente del Washington Post escrito por su corresponsal en la region Juan Forero, resaltando la “extensa experiencia” de la policía y ejercito colombianos en la lucha contra el narcotráfico y guerrilla es tan inexacto, sensacionalista y burdo que pasarlo por alto sería un acto de complicidad, ignorancia y/o borregismo extremos.

Los siguientes son algunos de los apartes del artículo, seguidos de su traducción al español y nuestros comentarios desvirtuando las fantasías del autor.

“Colombia stepping up anti-drug training of Mexico’s army, police”.

“Colombia impartiendo entrenamiento anti drogas a la policía y ejército de Méjico”.

“CAJICA, COLOMBIA - Long experienced in fighting cocaine cartels and Marxist guerrillas, Colombia is training thousands of Mexican policemen as well as soldiers and court officers to help contain drug gangs that have turned parts of Mexico into virtual combat zones.”

“CAJICA, COLOMBIA – Dada su larga experiencia en la lucha contra los carteles de cocaína y guerrillas marxistas, Colombia está entrenando miles de policías y soldados mejicanos y fiscales para ayudar a contener las bandas de narcotraficantes que han convertido partes de Méjico en zonas de combate virtuales”.

Si, la lucha contra los carteles de la droga en Colombia ha sido muy larga y por lo tanto si la experiencia exitosa de la fuerza pública se midiera solo por el tiempo que ha durado, por supuesto que nadie podría negar su extensa experiencia. Lo que el reportero omite decir o desconoce es que aun a pesar de tantos años de “experiencia” en la lucha contra el narcotráfico, los resultados han sido desastrosos, no solo en el combate per se del narcotráfico como actividad ilegal (que sigue más vigoroso y rentable que nunca), sino por los efectos destructivos y violentos que ha ocasionado en toda la sociedad colombiana, incluso con repercusiones a nivel regional.

"Mexico has what we had some years ago, which are very powerful cartels," Colombian President Juan Manuel Santos said in a recent interview. "What we can provide is the experience that we have had dismantling those cartels, training intelligence officers, training judicial police".

“Méjico tiene lo que nosotros teníamos años atrás (el subrayado es nuestro), carteles muy poderosos, declaro el presidente de Colombia Juan Manuel Santos en una reciente entrevista. Lo que nosotros podemos suministrar es la experiencia que hemos tenido desmantelando esos carteles, entrenando oficiales de inteligencia, entrenando la policía judicial”.

El presidente Santos aparece como si se refiriera a otro país y a otras fuerzas policiales porque habla como si el narcotráfico y los carteles de la droga fueran cosa del pasado. Se referirá acaso al supuesto “desmantelamiento” del cartel de Medellín, al que tanto han promocionado como muestra de éxito en la lucha contra el narcotráfico, no solo el gobierno Colombiano sino también los gringos para justificar la continuidad del terrorismo de estado que practican a través del denominado Plan Colombia?.

Cualquiera que tenga una idea superficial de la realidad podría refutar la declaración del presidente pues si bien la cabeza del cartel de Medellín, Pablo Escobar, fue liquidado en 1993, su estructura quedo intacta, tanto que en la década siguiente sus sucesores eligieron como presidente de Colombia a un representante de sus más profundas entrañas, y a un primo hermano de Escobar como el principal y más cercano asesor del susodicho presidente; para no mencionar que se apoderaron de la mayoría del congreso.

“Colombia’s shift reflects its desire to demonstrate an ability to help resolve regional problems instead of being seen as simply a recipient of U.S. aid, which totals 9 billion, mostly in military hardware, going back to the Clinton administration”.

"El giro de Colombia refleja su deseo de demostrar que es capaz de ayudar a resolver problemas regionales en lugar de ser visto como simple recipiente de la ayuda de USA, la cual alcanza los 9 billones de dólares (9 mil millones), la mayoría en equipo militar y que viene de la época de la administración Clinton”.

Aquí el reportero del WP simplemente refuerza la política exterior gringa en relación con América Latina, la cual se traduce en sus planes de regionalizar el conflicto interno colombiano como pretexto para intervenir y contener el avance de las transformaciones políticas y sociales que se están dando en la región. El deseo de “ayudar” a resolver problemas regionales no es propiamente un deseo que nace del propio gobierno colombiano sino como una imposición del gobierno de Obama. Como lo recuerda el reportero, la ayuda gringa ha estado y seguirá enfocada hacia la confrontación y represión militar; y según el discurso oficial, es en contra de los carteles de drogas y la guerrilla; pero en la realidad el fortalecimiento de las fuerzas militares y de policía es para que actúen con mayor eficacia en contra cualquier signo de movimiento popular que se atreva a cuestionar el sistema político y económico (represivo, explotador y excluyente) montado y sostenido por los gringos y sus multinacionales (los inversionistas de Uribe).

“Hard-won experience”

“These days, though, Colombia’s homicide rate has dropped substantially, and the government has wrested control of territory where the FARC once held sway. In the past decade, the size of Colombia’s drug crop has been reduced by more than half through an American-funded aerial fumigation program, U.N. officials say. And the country’s economy is considered one of the most dynamic in Latin America”.

“Experiencia ganada con mucho esfuerzo”

“Ahora incluso, la tasa de homicidio en Colombia ha declinado sustancialmente, y el gobierno ha recuperado el control de territorios que antes eran controlados por las FARC. En la década pasada, de acuerdo con funcionarios de Naciones Unidas, el área de cultivos de droga en Colombia se ha reducida en más de la mitad debido al programa de fumigación aérea financiado por los Estados Unidos. Y la economía del país es considerada una de las dinámicas de América Latina”.

Respecto al anterior argumento lo que hay que decir es que esa “experiencia” a la que el periodista se refiere no ha sido ganada con mucho esfuerzo por parte de la fuerza pública sino a expensas de cientos de miles de muertes inocentes, de colombianos desplazados, de tierras desoladas y luego cooptados por los propios narcotraficantes (ahora asociados con paramilitares), de mas pobreza y mas desigualdad social…. Sera que es esta realidad la que el periodista vio como evidencia de la prosperidad económica que vive el país? O acaso sus fuentes se limitan a los informes fabricados del Banco Mundial, el FMI y otras tantas instituciones fieles representantes del sicariato económico internacional, cuyo único y real propósito es estrangular aun mas las masas populares, asegurar los privilegios de quienes les sirven como agentes locales (sicarios) y en ultimas, perpetuar el control de los recursos y el patrimonio económico que países como Colombia han escriturado a sus multinacionales.

Y para rematar, continúa el periodista:

"They just have experience in stuff that others don’t have: experience in dealing with kidnappings, experience in explosives, experience in taking down powerful narcotics organizations," said William R. Brownfield, a former U.S. ambassador to Colombia….”.

“Ellos tienen experiencia en cosas que otros no tienen: experiencia en manejo de secuestros, experiencia en explosivos, experiencia en desmantelamiento de organizaciones poderosas de narcotráfico, afirma William R. Brownsfield, ex embajador de USA en Colombia …” .

Aquí el periodista, además de citar textualmente al ex embajador gringo sin ningún comentario al margen, se le olvido (o lo omite a propósito) mencionar la experiencia de las fuerzas de policía y militares colombianas en desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y asesinatos de civiles inocentes, de periodistas, de líderes sindicales, defensores de derechos humanos, etc…todas estas actividades criminales ampliamente documentadas por diversas organizaciones nacionales e internacionales, incluyendo la oficina de derechos humanos de Naciones Unidas.

Será esta la experiencia que quieren compartir con las autoridades y la fuerza pública Mejicana?.

O caso la experiencia que al periodista del WP tanto lo vislumbra es la que registra como tal en otro de sus párrafos.

“But training here on the high mountain ridgeline, Colombian commandos from the police’s Jungla, or jungle team, told Nieves to meet heavy firepower with heavy firepower.”

“Pero entrenando aquí en la cima de las altas montanas, los comandos colombianos de la policía Jungla, o fuerza jungla, le ensenaron a Nieves (un policía mejicano) enfrentar el fuego de armamento pesado con fuego de armamento pesado”.

Que entrenamiento tan estratégico!! Acaso otros que no sean los policías colombianos les ensenaban que enfrentaran el fuego de armamento pesado con caucheras?!!.

Para concluir, uno termina de leer el artículo (que más se parece a un pasquín propagandístico) sin saber si el periodista realmente ignora totalmente la historia y realidad de la lucha contra el narcotráfico y todos los efectos violentos y de degradación social que ha causado, o si es tan mediocre e incompetente que se limitó a reproducir y difundir los informes de resultados que le dieron en los comandos oficiales. El siguiente parágrafo de su artículo me hace pensar que es lo segundo.

“Early one morning shortly before dawn, Colombian police commandos barked orders like drill sergeants at six Mexican policemen and two Mexican soldiers during a mock attack here outside Cajica, a town on a frigid mountain in central Colombia. The target in the training exercise: a heavily defended rebel camp”.

“Temprano en la mañana poco antes del amanecer, los comandos de la policía colombiana, cual sargentos instructores, gritaban ordenes a seis policías y dos soldados mejicanos durante un simulacro de ataque aquí en las afueras de Cajica, un pueblo localizado en una montana fría en el centro de Colombia. El objetivo en el ejercicio de entrenamiento era un campo guerrillero defendido con armamento pesado”.

Decía atrás que me inclinaba por pensar que era un mediocre incompetente y me reafirmo porque como se deriva de la narración novelesca anterior, la imagen elogiosa y sesgada que quiere vender de la fuerza pública colombiana es la que el periodista vivió como acompañante durante operaciones de entrenamiento en las colinas peladas de Cajica; ni siquiera en operaciones reales en las selvas de Colombia, las cuales también distan de los juegos y gritos de los sargentos que este periodista prepago resalta. Ignora además, que en la mayoría de los casos, ni siquiera se dan enfrentamientos. Los campamentos de la guerrilla, por ejemplo, los bombardean durante la noche con ayuda de mercenarios gringos sin que les den tiempo de reaccionar; y en el caso de narcoparamiliatares, estos son notificados previamente de las operaciones militares o policiales, y cuando la fuerza pública llega solo encuentran ollas y hornos viejos, y para mostrar el “éxito” de la operación incendian cambuches en los que dicen funcionaban laboratorios de procesamiento de coca.

Y el pueblo celebra y se siente orgulloso de sus policías y soldados,….sus héroes de la patria!! Ahora, producto de exportación!!


http://lacolombiainvisible.blogspot…

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