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Joyitas en la red

MICHAEL HUDSON “La Administración Obama es la versión americana de la Administración de Boris Yeltsin”

Entrevista a Michael Hudson

Michael Hudson atiende a GARA apenas unas horas después de haber impartido una conferencia en la Facultad de Sarriko, donde explicó cómo el proceso de acumulación de riqueza de una pequeña élite y la deuda contraída por la mayoría de la ciudadanía está configurando una sociedad gobernada por una nueva oligarquía.

¿Está realmente Estados Unidos pasando de ser una democracia a ser una oligarquía?

En todo el mundo se está produciendo una transformación de la democracia a la oligarquía. Hace diez años, el 1% más rico de la población estadounidense poseía el 37% de la riqueza del país; hace apenas cinco años, la cantidad que poseía ese uno por ciento era ya de un 57%; y en este momento se cree que ronda entre el 60 y el 70%, es decir, dos tercios de la riqueza. Cuando estamos ante un país en el que un 1% de la población mantiene bajo su control dos tercios de su riqueza, estamos hablando de una oligarquía. En este contexto, los llamados neoliberales pretenden confundir a la gente sobre lo que está sucediendo. Lo que están haciendo esos neoliberales es, en este sentido, que la gente crea que se va a enriquecer a base de endeudarse, y de esta forma han llevado a que un 90% de la sociedad deba dinero al 10% más rico.

¿Es ésta la Nueva Cleptocracia de la que usted ha escrito?

Sí. Lo llamo así porque estamos hablando de gente que está haciendo dinero, no ganándolo con su trabajo, sino transfiriendo la propiedad del dominio público al dominio privado, y cambiando el sistema económico de una economía industrial a una economía que, en definitiva, podemos decir que es la economía de un nuevo feudalismo.

En este sentido, ¿se puede decir que la mayoría de los ciudadanos están pasando a ser vasallos, sirvientes, por causa de su deuda?

Se están convirtiendo en sirvientes de quienes les han dado sus créditos. Son libres, sí, de trabajar en lo que quieran, pero sólo para pagar sus deudas, la libertad para ellos se limita a eso. No tienen libertad para hacer lo que quieren, porque están atados por sus deudas. Es la vía hacia una servidumbre por deudas contraídas con una oligarquía financiera que concentra la riqueza en sus manos.

Una clase media, trabajadora, que vemos cómo día a día está perdiendo sus empleos, sus viviendas, muchos de cuyos componentes están ya más allá del umbral de la pobreza… ¿Puede decirse que la clase media va a desaparecer?

Sí, básicamente puede decirse que sí.

Pero un sistema como el capitalista necesita de la clase media para sobrevivir…

Es correcto. Y necesita también de la industria. Pero la industria se encuentra en estos momentos en la misma situación que la clase media, está siendo destruida. El dinero que debería dedicarse a la industria, a investigación, está dedicándose a otros fines, y de esta forma la industria se resiente, no se crean nuevos puestos de trabajo, crece el desempleo y eso afecta al comercio y la economía.

Y, sin embargo, insisto en que incluso esta nueva élite, ese 1%, necesita de la clase media y de la industria, para perpetuarse…

Lo que están haciendo es tomar todo lo que pueden en este momento. George W. Bush manifestó recientemente, hace un año, que no hay dinero para pagar la Seguridad Social porque en los próximos 40 años va a tener un coste de un billón de dólares. “No hay dinero”, dijo. Pero resulta que en este último año ha dado cinco billones a los bancos para pagar los fondos de cobertura (hedge funds), y en los Estados Unidos, para invertir en esos fondos, tienes que ser millonario. De modo que ha regalado cinco billones de dólares a los millonarios, mientras afirma que no hay dinero para pagar la Seguridad Social. Y esos cinco billones son suficientes para crear una nueva clase dirigente en los Estados Unidos para el próximo siglo. No es una clase dirigente industrial, sino una clase financiera predadora.

Estamos, por tanto, ante una sociedad en la que hay suficiente dinero para pagar la guerra, para financiar las deudas de las grandes compañías, pero no para garantizar la seguridad social o las pensiones ¿Cómo acepta la ciudadanía que todo esto suceda?

Hay muy poco debate sobre lo que está sucediendo porque no tienen alternativa. Porque no se les ofrece una alternativa. En los últimos veinte años los neoliberales se han hecho con las riendas, y la idea que tienen ellos del libre mercado es la que prevalece. Quienes son críticos con este sistema neoliberal no son promocionados porque, por ejemplo, para ser promocionados en las universidades deben publicar sus artículos en medios prestigiosos, que están controlados por neoliberales seguidores de la Escuela de Chicago. Lo mismo sucedió en los Estados Unidos a finales del siglo XIX cuando las universidades más prestigiosas, como la de Harvard, fueron copadas por seguidores del liberalismo británico. Esto está sucediendo otra vez. La gente debería estar preocupada por ello, porque están en manos de una pequeña parte de la población, una clase oligarca, que quiere restaurar el feudalismo.

Ése es su plan, y es un plan político, que están llevando a cabo en nombre de la democracia. Porque, si quieres luchar contra la democracia, dices que lo que haces es democracia, no oligarquía; cuando quieres prohibir otras ideas, ocultarlas, proclamas la libertad de pensamiento, mientras realmente estás destruyendo pensamiento; si vas a acaparar los bienes, dices que es mercado libre…

Entiendo. ¿Qué diría el mismo Adam Smith al que ellos están continuamente apelando sobre estos nuevos liberales?

Es que dicen que son liberales pero no lo son. Son la nueva clase feudalista, oligarca, cuyo equivalente habría que buscarlo en los siglos XII y XIII. No son liberales, son fascistas, y si quieres ser un fascista lo que haces es llamarte a ti mismo liberal, y obstaculizas la enseñanza de la teoría económica, haces que la gente deje de leer lo que escribieron los autores clásicos, como Adam Smith, John Stuart Mill y también Karl Marx. Porque el neoliberalismo significa dictadura financiera.

¿Es la situación la misma aquí en Europa, o hay diferencias entre lo que sucede aquí y en Estados Unidos?

En Europa lo que sucede es que ha existido desde hace mucho tiempo una clase feudal y está dirigida por una autocracia que viene de lejos, mientras que en los Estados Unidos esa autocracia es nueva, ligada al mundo financiero, se trata de unos nuevos ricos. Pero bueno, tanto unos como otros actúan de la misma forma.

De acuerdo con sus palabras, está claro que no nos encontramos ante una simple crisis económica, sino ante algo mayor, en una crisis sistémica.

Sí. Es un problema estructural, que tiene un carácter político y cuya única solución pasa por una reestructuración política y, de su mano, debe hacerse también una reestructuración económica, financiera, y de política fiscal y de impuestos.

¿Y puede venir ese cambio desde este mismo sistema o es necesario cambiar de sistema?

Debe ser un cambio sistémico. Aunque no podría decir cuál debe ser la forma que puede adoptar ese nuevo sistema. Los caminos del socialismo y del comunismo han sufrido un cierto descrédito, y no sé realmente cuál debería ser la denominación de ese nuevo sistema… podría ser “renovación”… no sé cómo podría llamarse.

¿Cuál debería ser el papel de la clase trabajadora en este cambio de sistema?

Debería tener una mayor educación económica, un mayor conocimiento. Creo que, al menos en los Estados Unidos, la clase trabajadora está centrada fundamentalmente en los intereses a corto plazo, pero no en cambiar el sistema. La izquierda, en los Estados Unidos, es sólo política, no económica, y tanto la clase trabajadora como la izquierda política deben volver a los fundamentos de la Economía, porque la Política es algo que tiene una naturaleza económica. La clase trabajadora debe “politizarse” a sí misma para alcanzar sus propios intereses económicos, y eso probablemente supondrá hacer un gran esfuerzo. Por otra parte, en este momento, tanto los trabajadores como quienes les emplean tienen un enemigo común, que es el sector financiero al que antes nos hemos referido.

Tanto Barack Obama como algunos gobernantes europeos han dicho recientemente que empiezan a verse algunos síntomas de recuperación en la economía. ¿Opina usted que está ocurriendo así?

No es serio. Si alguien va a hablar de recuperación, lo que tiene que hacer es explicar cómo se va a pagar la deuda existente. Nadie te dirá cómo va a resolver este problema porque ninguna sociedad ha pagado su deuda, y hasta que no se empiece de cero no hay nada que hacer. Nadie puede decir cuándo se va a producir una recuperación. Dicen lo que la gente quiere escuchar, pero ellos saben que la deuda no se puede pagar; saben que quienes contribuyeron a su campaña están tratando de robar todo lo que pueden antes de que el mundo descubra que el juego ha terminado. Por tanto, están mintiendo.

Doctor Hudson, usted es profesor universitario, ¿cómo acogen sus alumnos todo esto que está diciendo? ¿Creen que es usted pesimista?

Hay un acuerdo generalizado entre los profesores de la facultad en este sentido; hacemos el mismo análisis financiero. Los estudiantes vienen desde distintos puntos del mundo porque lo que quieren es estudiar economía real, quieren conocer el verdadero sentido de esta palabra, y puede decirse que somos una alternativa al modelo económico de la Escuela de Chicago. Y los estudiantes obtienen un gran placer accediendo a esos conocimientos, sin entrar en si es algo optimista o pesimista; ellos diferencian entre realidad y fantasía.

«Lo llaman nacionalización porque no le pueden llamar robo»

¿Por qué se llama nacionalización a un proceso en el que los gobiernos ceden enormes cantidades a las grandes compañías sin tomar su control?

(Salta sin dejar siquiera concluir la pregunta). ¡Porque no se le puede llamar robo! Si quiero robarte, te hablaré de nacionalización. Realmente no se puede hablar de procesos en los que el poder público asuma el control de quienes reciben ese dinero, ya que son auténticas donaciones, y estamos hablando de ladrones. Estamos hablando de un uso del lenguaje cargado de eufemismos que pretenden hacer creer lo que no es. Y lo cierto es que se trata del mayor robo en la historia de los Estados Unidos: 10 billones de dólares en el pasado año, que se sabe además que no van a ser devueltos. Es la Nueva Cleptocracia estadounidense a la que antes nos hemos referido, porque lo que está sucediendo ahora en los Estados Unidos es lo que sucedió en Rusia en 1996, bajo el mandato de Boris Yeltsin. Por lo tanto, la Administración Obama es la versión americana de la Administración de Boris Yeltsin.

Ante esta situación, por tanto, ¿qué cree que debería hacer el presidente Barack Obama?

Es que no puede hacer mucho. Puede cambiar las relaciones internacionales, puede sacar a las tropas de Irak… y todo eso está muy bien, pero en el tema económico está totalmente condicionado por quienes contribuyeron a su campaña, la clase financiera oligarca de Wall Street, y por tanto lo que hará será una continuación de lo que hizo la Administración Bush y, antes que ésta, lo que hizo la Administración Clinton. De forma que se puede decir que la Administración de Barack Obama es la “tercera Administración Bush” o, si se quiere, la “tercera Administración Clinton”.

¿Es cierto que el Gobierno de Estados Unidos tiene una gran deuda con otros países que no puede pagar?

Sí. El Gobierno de los Estados Unidos tiene una deuda externa de cuatro billones de dólares con los bancos centrales de otros países; de hecho, es el mayor deudor internacional. Una deuda que está relacionada con el gran déficit militar y el déficit comercial que arrastra. Y cuando tienes estos déficits no hay manera de obtener cuatro billones de dólares para saldar tu deuda. En los Estados Unidos, de hecho, es algo sabido desde hace décadas que no se va a poder pagar la deuda externa y el Gobierno, además, no tiene intención alguna de pagarla, aunque sí se la exige a sus deudores. Es una forma de actuación que viene a decir que están por encima de la ley y, cuando alguien dice que está por encima de la ley, viene a decir que no hay ley.

¿Sabría decir dónde están los 183.000 millones de dólares que su gobierno le dio a AIG?

Precisamente, hace dos semanas el Gobierno finalmente informó de que los 183.000 millones que el secretario del Tesoro Hank Paulson destinó a AIG han ido a parar a firmas acreedoras de AIG como Goldman Sachs –!de donde viene el propio Paulson!– a la cabeza, seguida de City Bank… Ése dinero no ha sido utilizado para lo que se suponía que estaba destinado, sino que fue a parar a los capitalistas de casino, a tahúres. Que no son capitalistas, porque el capitalismo industrial supone utilizar el dinero para producir bienes, y ellos lo único que hacen es jugar al casino.

¿Qué se puede decir de las personas como Paulson?

Pues que son representantes de una clase criminal, que deberían estar en la cárcel. Paulson ha robado a los contribuyentes más dinero que Al Capone y cualquiera de esos criminales.

Dice que Paulson debería estar en la cárcel. ¿Puede ser perseguido judicialmente por lo que ha hecho?

No, no puede. No puede ser perseguido judicialmente. Lo único que se podría hacer es cambiar las leyes y recuperar el dinero. Cuando me refería a que debería estar en prisión hacía una apelación moral, no legal, porque no es posible.

http://www.gara.net/

(Nota stolpkin.net: La entrevista aparece en la revista adjunta Dossier: La crisis económica global. Abril 2009)