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Joyitas en la red

Soñar con imperios es una trampa para las potencias modernas

Nota de la redacción:

Las relaciones chino-estadounidenses han estado sometidas a numerosos altibajos este año, desde la cálida visita del presidente Barack Obama a China a las ventas de armas a Taiwán, de la reunión del mandatario con el Dalai Lama a los recientes ejercicios militares de EEUU en el mar de la China Meridional. ¿Está EEUU intentanto contener a China en el nordeste de Asia y el mar de la China Meridional? ¿China y EEUU serán competidores o enemigos? ¿Qué papel desempeñará China en el mundo una vez que el país logre su ascenso? El reportero de Global Times (GT) Sun Zhe entrevistó al respecto a Yu Pinhai (Yu), director general del Centro de Investigaciones sobre Relaciones Chino-Estadounidenses de la Universidad de Tsinghua.

Global Times: EEUU y Corea del Sur afirman que su ejercicio militar conjunto en el mar Amarillo es una respuesta al supuesto ataque del Norte contra el buque de guerra Cheonan. ¿Cree usted necesaria una reacción enérgica de China ante esta maniobra?

Yu Pinhai: Es incorrecto e ingenuo decir que los ejercicios militares de EEUU se dirigen solamente a Corea del Norte. El tema del Cheonan es apenas un detonante, en tanto que el nordeste de Asia funge como polvorín. Y no podemos atribuir lo complicado de la situación a Corea del Norte solamente.

El hecho es que desde que el presidente surcoreano Lee Myung-bak tomó el poder, las relaciones inter-coreanas y las intenciones estratégicas del sur en el noreste de Asia han transformado su esencia. El sur ha llegado a la conclusión de que debe enarbolar un discurso más enérgico en el noreste de Asia.

Además, la administración de Lee ha decidido que una línea dura contra el Norte sería beneficiosa para alcanzar un equilibrio de poderes en la península, favorable a sus intereses, y como forma de consolidar el papel dominante del Sur en el Noreste de Asia. Esto se corresponde asimismo con los intereses regionales de EEUU.

Las maniobras militares estadounidense–surcoreanas van dirigidas sin dudas contra China. EEUU y su aliado están reclamando su esfera de influencia, a la vez que envían una señal de su poderío.

En Japón, antes de que el Partido Demócrata de Japón (PDJ) asumiera el poder, el Partido Demócrata Liberal mantenía relaciones cercanas con EEUU, mientras que ahora el PDJ ha adoptado un enfoque distinto respecto a EEUU, especialmente en el tema de las bases militares de Okinawa. En consecuencia, EEUU procura buscar su aliado en el sur, especialmente ahora que China emerge como potencia.

Las maniobras militares estadounidense–surcoreanas van dirigidas sin dudas contra China. EEUU y su aliado están reclamando su esfera de influencia, a la vez que envían una señal de su poderío.

China y Rusia no pueden aceptar tales maniobras. Los varios ejercicios militares de China y las extensos simulacros de Rusia son respuestas al “recordatorio estratégico” de EEUU”.

GT: La Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, se opuso a los reclamos de China en la región del mar de la China Meridional en la décimosexta cumbre de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSEA), sostenida en Vietnam, a la vez que apoyó a las naciones asiáticas surorientales más pequeñas ¿Sugiere esto que EEUU desea competir con China en esta región?

Yu: Los temas del mar de la China Meridional y los del Noreste de Asia son dos manifestaciones distintas de un mismo problema. La administración de Obama considera los temas del mar de la China Meridional como parte integral de su política hacia China. Es también ingenuo considerar que estos temas son independientes unos de otros, o fortuitos.

Resulta difícil que EEUU interfiera realmente en los asuntos del mar de la China Meridional sin el apoyo de Japón y de Corea del Sur. Desde que concluyó la Guerra Fría y la ANSEA se convirtió en una organización de 10 miembros, las relaciones entre EEUU y la ANSEA han restringido la influencia de EEUU en esta región. Esta es la razón por la cual EEUU desea restablecer su estructura de poder en el Sudeste de Asia.

GT: ¿Por qué Japón y Corea del sur ayudan a EEUU? ¿Y por qué la ANSEA apoya a EEUU para contener a China?

Yu: Debemos tener en cuenta que muchos países no entienden las intenciones estratégicas de China, y que otros países están preocupados por su propia seguridad nacional. Debemos tomar en consideración a los demás. Es lo mismo que cuando en el pasado China se preocupaba por las amenazas de la ex Unión Soviética y de EEUU Pero debemos también asumir que los intereses de China no se oponen en lo fundamental a los de Japón, Corea del Sur y la ANSEA. China debe construir buenas relaciones amistosas con ellos. Es totalmente diferente al caso de las relaciones entre China y EEUU.

Sería un error si concluimos equivocadamente que estos países son estados clientes de EEUU. Japón y Corea del Sur no desean ser estados clientes de otro país. Sus relaciones desiguales con EEUU no durarán mucho tiempo.

Las actuales relaciones de China con la ANSEA son armoniosas. El “regreso a Asia” de EEUU procura un equilibrio de poderes en esta región, según se desarollan las relaciones entre China y la ANSEA. Ahora mismo, no se perciben cambios fundamentales en la política de China hacia la ANSEA.

Por lo tanto, cuando China se resiste a la interferencia de EEUU, debe diferenciar entre sus actitudes hacia EEUU y hacia la ANSEA. China no debe caer en la trampa de EEUU.

GT: ¿Es verdad que las relaciones los chino-estadounidenses deben ser antagónicas, por lo menos de momento?

Yu: El ex presidente de EEUU George Bush, que solía ser muy directo, dijo una vez con honestidad que las relaciones entre EEUU y China eran de competencia estratégica. Si la palabra “antagónica” puede crear cierta incomodidad, entonces sería “competencia” la que mejor definiría las relaciones chino-estadounidenses.

Pero no necesitamos engañarnos a nosotros mismos, creyendo que tal competencia conducirá necesariamente a otra guerra mundial. Incluso no pienso que tal competencia sea el preludio de otra guerra fría.

La guerra entre las potencias se topará con más obstáculos, en tiempos en que resulta más difícil disponer de estados clientes que se sumen a la confrontación. Después de que Rusia invadiera Georgia, la actitud de EEUU demostró que la Casa Blanca adoptaba una actitud cautelosa ante la perspectiva de convertirse en enemigo de Rusia, por lo que EEUU ejerció un alto nivel de moderación en aquel momento.

Sin embargo, sería optimista en exceso esperar que las relaciones chino-estadounidenses puedan llegar a ser tan buenas como las relaciones entre EEUU y Europa. Tenemos que entendernos mutuamente para mejorar la situación.

GT: EEUU le debe muchísmo dinero a China, ¿debería entonces demostrarle más respeto?

Yu: Algunos creen que China puede controlar los intereses de EEUU invirtiendo allí. Eso es ridículo.

Primero, la escala económica de EEUU es lo bastante grande como para limitar las inversiones de China a una proporción razonable. En segundo lugar, por el contrario, algunos piensan que al eligir a EEUU para invertir China demuestra que EEUU podría salvaguardar sus intereses económicos, y que así al menos se satisfacen las necesidades de ambas partes.

Es como el dinero guardado en el banco. Usted no puede decir que el banco no pude sobrevivir sin usted. Por supuesto, si usted ha colocado una gran cantidad de dinero en el banco, usted también tendrá más poder para hacerse escuchar.

GT: ¿Si China no es una “superpotencia,” entonces qué clase de potencia será?

Yu: China está destinada a ser potencia. Todo es cuestión de tiempo y de forma, y todo el mundo está pendiente del segundo aspecto. Antes de discutir la pregunta, debemos en primer lugar asegurarnos de que se darán las condiciones para que China emerja como superpotencia.

Pienso que China no debe convertirse en “superpotencia”, como lo hicieron EEUU y la ex Unión Soviética, pues las “superpotencias” constituyen una expresión imperial obsoleta.

China fue un imperio alguna vez, y no tiene ninguna necesidad de volver a serlo. Incluso pienso que China debe ayudar a que se elimine el concepto de imperio. Ser imperio equivale a oprimir a otros países, y es origen de la turbulencia internacional.

A través de la historia, los emperadores chinos consideraban a China como “el Imperio del Centro,” pero éste sólo condujo a la decadencia nacional.

Sería una pena que olvidáramos estas lecciones de la historia tan rápido y nos llenáramos de arrogancia. Además, no hay lugar para los imperios en la estructura de las potencias globales contemporáneas. EEUU debe estar al tanto de esto.

¿Qué es poderío? El concepto involucra poderío económico, militar y moral. El poderío político entraña la conjunción de los tres.

El compromiso de China de no ser la primera en utilizar las armas nucleares le ha granjeado gran porción de reconocimiento moral. Creo que por ahí debemos encaminarnos en lo adelante.

GT: ¿Por qué Japón y Corea del sur ayudan a EEUU? ¿Y por qué la ANSEA apoya a EEUU para contener a China?

Yu: Debemos tener en cuenta que muchos países no entienden las intenciones estratégicas de China, y que otros países están preocupados por su propia seguridad nacional. Debemos tomar en consideración a los demás. Es lo mismo que cuando en el pasado China se preocupaba por las amenazas de la ex Unión Soviética y de EEUU.

Pero debemos también asumir que los intereses de China no se oponen en lo fundamental a los de Japón, Corea del Sur y la ANSEA. China debe construir buenas relaciones amistosas con ellos. Es totalmente diferente al caso de las relaciones entre China y EEUU.

Sería un error si concluimos equivocadamente que estos países son estados clientes de EEUU. Japón y Corea del Sur no desean ser estados clientes de otro país. Sus relaciones desiguales con EEUU no durarán mucho tiempo.

Las actuales relaciones de China con la ANSEA son armoniosas. El “regreso a Asia” de EEUU procura un equilibrio de poderes en esta región, según se desarollan las relaciones entre China y la ANSEA. Ahora mismo, no se perciben cambios fundamentales en la política de China hacia la ANSEA.

Por lo tanto, cuando China se resiste a la interferencia de EEUU, debe diferenciar entre sus actitudes hacia EEUU y hacia la ANSEA. China no debe caer en la trampa de EEUU.

GT: ¿Es verdad que las relaciones los chino-estadounidenses deben ser antagónicas, por lo menos de momento?

Yu: El ex presidente de EEUU George Bush, que solía ser muy directo, dijo una vez con honestidad que las relaciones entre EEUU y China eran de competencia estratégica. Si la palabra “antagónica” puede crear cierta incomodidad, entonces sería “competencia” la que mejor definiría las relaciones chino-estadounidenses.

Pero no necesitamos engañarnos a nosotros mismos, creyendo que tal competencia conducirá necesariamente a otra guerra mundial. Incluso no pienso que tal competencia sea el preludio de otra guerra fría.

La guerra entre las potencias se topará con más obstáculos, en tiempos en que resulta más difícil disponer de estados clientes que se sumen a la confrontación. Después de que Rusia invadiera Georgia, la actitud de EEUU demostró que la Casa Blanca adoptaba una actitud cautelosa ante la perspectiva de convertirse en enemigo de Rusia, por lo que EEUU ejerció un alto nivel de moderación en aquel momento.

Sin embargo, sería optimista en exceso esperar que las relaciones chino-estadounidenses puedan llegar a ser tan buenas como las relaciones entre EEUU y Europa. Tenemos que entendernos mutuamente para mejorar la situación.

GT: EEUU le debe muchísmo dinero a China, ¿debería entonces demostrarle más respeto?

Yu: Algunos creen que China puede controlar los intereses de EEUU invirtiendo allí. Eso es ridículo.

Primero, la escala económica de EEUU es lo bastante grande como para limitar las inversiones de China a una proporción razonable. En segundo lugar, por el contrario, algunos piensan que al eligir a EEUU para invertir China demuestra que EEUU podría salvaguardar sus intereses económicos, y que así al menos se satisfacen las necesidades de ambas partes.

Es como el dinero guardado en el banco. Usted no puede decir que el banco no pude sobrevivir sin usted. Por supuesto, si usted ha colocado una gran cantidad de dinero en el banco, usted también tendrá más poder para hacerse escuchar.

GT: ¿Si China no es una “superpotencia,” entonces qué clase de potencia será?

Yu: China está destinada a ser potencia. Todo es cuestión de tiempo y de forma, y todo el mundo está pendiente del segundo aspecto. Antes de discutir la pregunta, debemos en primer lugar asegurarnos de que se darán las condiciones para que China emerja como superpotencia.

Pienso que China no debe convertirse en “superpotencia”, como lo hicieron EEUU y la ex Unión Soviética, pues las “superpotencias” constituyen una expresión imperial obsoleta.

China fue un imperio alguna vez, y no tiene ninguna necesidad de volver a serlo. Incluso pienso que China debe ayudar a que se elimine el concepto de imperio. Ser imperio equivale a oprimir a otros países, y es origen de la turbulencia internacional.

A través de la historia, los emperadores chinos consideraban a China como “el Imperio del Centro,” pero éste sólo condujo a la decadencia nacional.

Sería una pena que olvidáramos estas lecciones de la historia tan rápido y nos llenáramos de arrogancia. Además, no hay lugar para los imperios en la estructura de las potencias globales contemporáneas. EEUU debe estar al tanto de esto.

¿Qué es poderío? El concepto involucra poderío económico, militar y moral. El poderío político entraña la conjunción de los tres.

El compromiso de China de no ser la primera en utilizar las armas nucleares le ha granjeado gran porción de reconocimiento moral. Creo que por ahí debemos encaminarnos en lo adelante.

Traducción: Pueblo en Línea

Original en inglés: http://opinion.globaltimes.cn/comme… / http://opinion.globaltimes.cn/comme…

Nota Stolpkin.net: La ANSEA (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) se fundó en el año 1967 y agrupa a Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam.


http://spanish.peopledaily.com.cn/3…

http://spanish.peopledaily.com.cn/3…

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