// está leyendo...

América Latina

UN HELICÒPTERO VOLANDRO SOBRE UNIVALLE

"la única manera de ser feliz es entender la realidad para dominarla".

FAUSTINO CORDON

Viernes cuatro de la tarde “Banderas” Universidad del Valle. Lugar de encuentro del pluralismo y de la interacción social, del disfrute y uso colectivo del tiempo libre, de la comunicación, del consumo de cultura, del asueto y esparcimiento. De tertulia, risas, juegos, enamoramientos, llanto, camaradería, hermandad y solidaridad. El cielo estaba gris, una tormenta comenzaba a asomarse en la ciudad universitaria. Una fría brisa golpeaba nuestros rostros, cansados unos, tristes los otros. En medio del calor y de ese extraño sentimiento fraternal entre seres desconocidos con distintos fines pero con el mismo anhelo de amistad; un helicóptero de la policía metropolitana de Cali vuela sobre nosotros. Gira y gira alrededor de “banderas” como buscando un lugar donde descender y acabar con todo de una vez. Pero se mantiene por los aires, expectante, con el irrenunciable deseo de auscultar en lo más profundo, indagar cada risa, cada expresión, percibir el más leve movimiento y exterminar cualquier posibilidad.

- paga es volar a todos esos hijueputas

- jajajajaj, a lo bien, pero eso es un hueso marica

Después de unas vueltas mas, el helicóptero se aleja cuando se da cuenta que son unos simples estudiantes con mochilas viejas y libros prestados hablando y riendo entre ellos. El helicóptero se va y los estudiantes no parecen darse cuenta del sombrío visitante o peor aún, si lo vieron pero al igual que todas las bestialidades, injusticias y arbitrariedades salientes del Estado, profesada por los “medios de masas” e impuestas a la gente; al vecino, al doctor, a la empleada, el zapatero, la arquitecta, la puta, el psicólogo, la tendera, el abogado, el chofer, la secretaria las aceptamos y adoptamos a nuestra cotidianidad.

- mijo, éntrese que ya van a ser las diez

- ay, ya voy ama

- en el papel decía bien claro que después de las diez, es que comenzaba la limpieza.

Regresa el helicóptero y con él, la amenaza, el temor, el control de la “zona”. Unas vuelta más para ver otros rostros más. De este modo, logramos ver el maniático deseo del Estado de envolvernos y meternos a todos en la misma bolsa, de ponernos a como dé lugar el mismo uniforme. El control debe imponerse de todas las formas gústeles o no, de lo contrario engendraríamos una sociedad capaz de autodertimanarse, critica y libre; gran amenaza para los que están adueñados del país.

Un helicóptero volando sobre la U, es una atentado contra la autonomía universitaria, contra ese mundo de saberes, de investigación y de paz. Un helicóptero volando sobre la U, es un claro atentado contra mi libertad.

Indignado y humillado regrese a mi casa, saque la botella, me tome un trago queriendo ahogar mi humillación, apague las luces y grite: ¡UNIVERSIDAD DEL VALLE, UNIVERSIDAD PUBLICA TODA LA VIDA HIJUEPUTA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡