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Para tener en cuenta

Los niños de Gaza son adictos a los narcóticos que consumen para soportar el dolor mientras trabajan en los túneles doce horas al día

Traducido por Beatriz Valerio. Edición de Manuel Talens

Los niños judíos del Estado de Israel –ese país que el pasado enero atacó a los niños de Gaza con sus bombas y misiles y asedió su ciudad por tierra, mar y aire– están disfrutando de comida abundante, educación, salud, medios de transporte, esparcimiento y agua para bañarse y nadar. Pero ¿cuál es la situación actual de los niños hambrientos de Gaza?

Quienes están al tanto del sitio de Gaza saben de la escasez de alimentos, medicinas, materiales de construcción y otros bienes de consumo que sufre la franja, pero lo que pocos saben es que este sitio ha obligado a los niños gazanos –las víctimas principales– a sufrir una nueva forma de opresión mental y dolor físico.

Los niños de Gaza están obligados a trabajar dentro de los estrechos y peligrosos túneles construidos entre Gaza y Egipto, por donde pasan alimentos y otras mercancías de contrabando. Además, hacen otras tareas: trabajan en la excavación de los túneles, eligen los recorridos apropiados, la conexión de sistemas de iluminación y el tendido de oleoductos para extraer el combustible de contrabando proveniente del lado egipcio.

En marzo de 2009, por tercera vez en dos meses, la policía egipcia del Sinaí detuvo a un grupo de niños que se habían arrastrado por los túneles desde la Franja de Gaza asediada. El mayor tenía sólo 12 años. Sus nombres son: Orabi Mohamed Abu-Saud (12), Mohamed Zaidan Al-Faramawy (12), Hasan Eyad Zanoub (11) y Nabil Ibrahim Abu-toyour (11). Todos se habían deslizado a la otra parte de la frontera con el fin de comprar dulces y alimentos para venderlos en las calles de Gaza.

La Unidad de Investigación de Campo en la Sociedad Nacional para la Democracia y el Derecho (National Society for Democracy and Law) ha publicado un informe sobre el generalizado fenómeno de la mano de obra infantil en los túneles y ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que ponga fin a la miseria de los niños.

La cada vez mayor pobreza en Gaza como consecuencia del asedio y la última agresión militar de Israel está obligando a los niños a trabajar 12 horas al día en el interior de unos túneles extremadamente peligrosos. Los muchachos transportan mercancías por los estrechos túneles que se extienden a lo largo de más de 700 metros entre la frontera de Gaza y Egipto, a una profundidad de 12 metros bajo el suelo. Su única guía es una modesta lamparita que cada 10 metros les permite ver. Trabajan desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la tarde en un turno semanal y también nocturno. Descansan una hora durante las doce de labor, lo cual los lleva hasta el agotamiento. A su vez, esto conduce a muchos de ellos a tomar un estimulante conocido localmente como “Tramal”(Tramadol), del cual se dice que los ayuda a olvidar el dolor, los revitaliza y los mantiene operativos sin más quejas. Pero, al mismo tiempo, este uso indebido de drogas implica graves complicaciones de salud y efectos secundarios.

Han de transferir todo tipo de mercancías, alimentos, aparatos eléctricos, medicinas, leche para lactantes, productos textiles, calzado, así como animales. También productos químicos, como los disolventes que se añaden a ciertos tipos de pinturas, los cuales son muy peligrosos, ya que sus vapores son cáusticos y venenosos si se inhalan; en caso de que el recipiente que los contiene se rompiese en el interior del túnel durante el terrible viaje, produciría un efecto letal sobre los niños, que se arrastran de rodillas en la oscuridad y transportan otros materiales peligrosos, como productos de limpieza, sosa cáustica y combustible. Deben manejar todos estos productos químicos en un espacio cerrado, donde no hay ni ventilación ni salidas de emergencia.

Debido al cada vez mayor porcentaje de pobreza tras el sitio, muchos de los niños han dejado de ir a la escuela. Sólo unos pocos consiguen coordinar su tiempo y trabajan mientras estudian. Casi todos empezaron a trabajar hace uno o dos años.

La mayoría de ellos no parece tener miedo de trabajar en condiciones tan peligrosas, ya que sobrevivieron al peor de los temores de cualquier niño, el de los bombardeos de sus casas por parte del ejército israelí. Perdieron a familiares bajo los escombros y tuvieron que recoger los cuerpos descuartizados de sus compañeros, asesinados durante los ataques. Ya han sido testigos de toda clase de horrores, que los inmunizaron contra el miedo o, peor aún, los despojaron de la voluntad de vivir.

Aunque muchos de ellos han sufrido otro tipo de problemas, como apagones, fugas de gas, el colapso de los túneles, salarios de miseria y el bombardeo de los túneles, no les queda más opción que exponer sus vidas cada vez que se arrastran dentro de esas ratoneras.

En uno de los incidentes que han ocurrido, veinte jóvenes palestinos fallecieron asfixiados cuando las autoridades egipcias, tras haber descubierto algunos túneles, vertieron materiales tóxicos en su interior y los taponaron. Catorce escaparon a la muerte tras haber sido rescatados.

En los últimos tres años, desde que se inició la construcción de los túneles, el número total de víctimas que murieron en derrumbes producidos por los bombardeos israelíes o por acción directa de las autoridades egipcias asciende a 117 personas. Según las estadísticas del Hospital Abu Yusuf Annajar y del Hospital Europeo, 32 de esas víctimas eran niños.

Los niños entrevistados declararon que fueron seleccionados para trabajar en los túneles por la pequeñez de sus cuerpos, la cual facilita las maniobras en el interior, además de porque se les ofrecen salarios mucho más bajos que a los adultos. El salario de un niño oscila entre 9 y 36 euros al día, pero la mayoría gana 18. Dejaron la escuela para poder comer y poner un poco de pan en la mesa familiar. La mayoría de las familias se oponen a que sus hijos trabajen, pero no pueden hacer nada para evitarlo, ya que es de sentido común que haya al menos un miembro de la familia que trabaje cuando los adultos no encuentran nada que hacer tras la destrucción de su ciudad el pasado enero, mientras que el sitio les impide el restablecimiento de cualquier tipo de negocio.

Lo extraño es que los niños aconsejan a otros niños que no dejen la escuela por nada del mundo. Debido a las penurias que soportan, muchos de ellos han denunciado a sus empleadores ante la policía y los ancianos de la ciudad. Se han quejado contra los propietarios de los túneles.

Lo que aquí está pasando es un crimen contra la infancia, un abuso y una discriminación contra los jóvenes. Los propietarios de los túneles se están aprovechando de seres que no pueden enfrentarse a adultos ni defenderse.

Existe negligencia por parte de los padres, que saben lo peligroso que es trabajar dentro de estos túneles; algunos incluso animaron a sus hijos a trabajar, a pesar de que conocían los riesgos.

Las autoridades han fracasado a la hora de impedir este fenómeno, que está tipificado como delito en la Ley Básica Palestina.

Existe un incumplimiento por parte de organizaciones de derechos humanos para enfrentarse a la propagación de este fenómeno.

El sitio debe levantarse de inmediato. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que intervenga, levante el sitio de la Franja de Gaza y abra todos los pasos, con el fin de que se normalice el intercambio de mercancías, porque ésta es la única acción que llevará a la clausura inmediata de los túneles.

Los niños no tienen por qué arrastrarse por túneles oscuros y profundos. Muy al contrario, deben estar sentados en los pupitres de las escuelas, jugando y haciendo ejercicio. Estos niños han de ser rehabilitados, ya que muchos han desarrollado problemas psicológicos y de comportamiento y, algunos, se han convertido en adictos a algún tipo de estupefacientes.

Salvemos a los niños de Gaza, saquémoslos a la luz antes de que crezcan llenos de ira y resentimiento. Todos debemos enfrentarnos a las consecuencias de su opresión.

http://www.tlaxcala.es/pp.asp?refer…

Original en inglés: http://palestinian.ning.com/profile…