// está leyendo...

Notas Periodísticas Dstcdas

Otro caso de calumnias estadounidenses contra China sobre seguridad cibernética

El último ejemplo de la habitual difamación estadounidense contra China en materia de seguridad cibernética es un informe publicado por una compañía estadounidense, en el que se acusa a China de estar detrás de un programa de piratería informática, de más de diez años, cuyo objetivo son las naciones del Sudeste Asiático.

El informe, publicado por la compañía cotizada en bolsa FireEye, declaró que un grupo avanzado de piratería informática llamado APT30 se ha infiltrado en sistemas informáticos de organizaciones gubernamentales, entidades militares y económicas, principalmente en el Sudeste Asiático, para llevar a cabo acciones de espionaje desde 2004.

Aunque el informe no ofreció ninguna prueba concreta de que el grupo haya sido financiado por el gobierno chino, FireEye trató de atribuir el supuesto "programa más largo de espionaje cibernético hasta el momento" a China mediante el uso de palabras imprecisas como "posiblemente", "parece" y "señales".

Esta lógica defectuosa no constituye una sorpresa para aquellos que han seguido con interés la interacción sino-estadounidense en lo relacionado a la seguridad cibernética. En el país norteamericano, tanto funcionarios gubernamentales como empresas se han acostumbrado a condenar a China siempre que ocurre un ciberataque, o siempre que "detectan" que ha habido alguna ocurrencia de este tipo.

De hecho, averiguar la fuente de un ciberataque es bastante difícil, por no decir imposible, debido a la naturaleza sin fronteras de Internet.

Es extraño que EEUU, con su conocido y ubicuo rol en el ciberespionaje, siempre encuentre culpable a China de haber organizado los ataques. El país norteamericano a menudo presenta detalles sobre el crimen pero junto con información poco convincente sobre por qué identifica a China como perpetradora.

Ironía aparte, el momento para la publicación del informe de FireEye parece haber sido elegido cuidadosamente, cuando China y los países del Sudeste Asiático se están preparando para la próxima cumbre de la ASEAN, así como para los eventos conmemorativos con motivo del 60 aniversario de la Conferencia Bandung.

Arremetiendo contra China, el informe también pretende sembrar discordia entre China y sus vecinos asiáticos, y el motivo oculto de EEUU es parecido al de las recientes acusaciones sobre la "amenaza de China" en el mar Meridional de China.

China, que es una de las grandes víctimas de ciberataques, ha dejado claro estar en contra de todas las formas de este tipo de ataques, y cree que los miembros de la comunidad internacional necesitan mejorar su comunicación y cooperación para enfrentarse mejor a las violaciones de seguridad.

La ciberseguridad es una responsabilidad social. Es aconsejable que los miembros de la comunidad internacional se abstengan de llevar a cabo acciones unilaterales y contraproducentes, y unan sus esfuerzos de manera sincera para conseguir progresos significativos en este área.

Por su parte EEUU debería dejar de intentar mejorar su propio estatus en el mundo cibernético hablando mal de China. Una vez que la confianza se dañe, hará falta mucho más esfuerzo para repararla, y posiblemente estos sean en vano.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/china/…