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Homenajes

[Chile] Pierre Dubois (1931-2012), el sacerdote que enseñó a no tener miedo frente a las fuerzas represoras de la dictadura de Pinochet

Pierre Dubois ha muerto para vivir por siempre junto a ese pueblo pobre y humilde donde se incrustó para sentir suyo su sufrimiento, sus penas y alegrías. La población La Victoria, no lo dudes, te despide con gran dolor, allí donde te entregaste por entero por los más humildes y desposeídos, por los postergados de siempre con los cuales compartiste y que no dejaste de recibir sus frustraciones por tener que esperar siempre por la vivienda, por la salud, por la educación… Serás por siempre un símbolo de valentía y dignidad frente al actuar prepotente de las fuerzas represivas de la cruel dictadura de Pinochet.

La población La Victoria y todo Chile te despide al igual como con tu amigo y compañero André Jarlan, no con un adios, sino con un PRESENTE, AHORA, MAÑANA y SIEMPRE!!!

Níkolas Stolpkin

28 de Septiembre 2012


“Los pobres no tienen esa condición por herencia ni por naturaleza, sino porque hay injusticia social en esta tierra." Pierre Dubois


"Un empleador que no paga sueldos justos es tan violento como un golpe militar." Pierre Dubois


"…Bendito sea Dios, que hace posible que la vida y el amor crezca donde te siembran muerte y odio. Bendito sea Dios que hace posible que la participación y la organización crezcan donde se busca atomizar y reprimir a los que se preocupan por los demás, actuando en forma colectiva." Pierre Dubois


"Yo tomo una cosa muy sencilla, digamos, para explicar esto a la gente. Yo le digo: si ustedes tienen un clavo en el zapato que le va hiriendo el pie ¿basta curar la herida? No ¿no es cierto? Hay que sacar el clavo. Bueno, en la medida en que el zapato con clavo es un Sistema que oprime, que destruye a la gente, especialmente a la gente pobre, es una obligación, un deber, de sacar este clavo." Pierre Dubois


"Espero (?) que se haga justicia plena en relación a quienes han desaparecido, han sido asesinados, maltrados incluso degollados. No es suficiente afirmar que la «Justicia tarda pero llega». La Justicia que no se ejerce cuando corresponde, ya es injusta" Pierre Dubois


"El miedo desaparece primero ante las personas organizadas, las que tienen actividades comunes, las que reflexionan juntas, las que tienen el apoyo de un grupo. Pero el conjunto de la población tiene miedo regularmente." Pierre Dubois


COMPAGNON PIERRE DUBOIS MERCI

Por: Pedro Piñones Díaz

Ex Prisionero Político

Ciudad de Cabildo 29 09 2012

En el año 1986 que muchos llamaban “el año decisivo” PIERRE DUBOIS fue torturado, detenido y expulsado de chile por órdenes expresas de Pinochet, llego a su país natal a Francia, a la casa de su familia en Dijon, la ciudad de la moutarde.

Una vez ahí, lo invitamos a Grenoble por todas las comunidades de base, las organizaciones sindicales, los partidos políticos de izquierda a una conferencia en la Iglesia Saint Paul, llegaron los estudiantes, los obreros, las mujeres, los vagabundos con sus perros, jamás se vio en Grenoble una manifestación así, a Pierre lo estrujaron preguntándole sobre Chile, era la presencia de un luchador que llegaba expulsado del sur del mundo.

Allí recibió el cariño de los franceses, se hizo más grande su figura, después recorrió Francia, Europa testimoniando de las atrocidades de la dictadura del tirano y de sus fuerzas armadas.

Esa noche bien tarde cenamos Pierre, Jean y yo, nació una amistad entre nosotros, nos tomamos varios buenos vinos franceses, y la conversa fue hasta la amanecida, Pierre incansable, analizando, acusando al tirano y sus esbirros.

En Grenoble fue una noche mágica, la llegada de un hombre bueno, de un cristiano fiel al mensaje de Cristo, siempre junto a los pobres.

Corría el año 1993, eran los días de la Pascua, yo me encontraba como Prisionero político de la dictadura en la Cárcel de San Felipe, gobernaba Chile el Patricio de « en la medida de lo posible ».

La pascua y fin de año son días duros, terribles en las cárceles, las esperanzas y sueños de navidad no traspasan las rejas y solo las añoranzas de cuando “éramos libres”, es doloroso el recuerdo de seres amados, la familia, y la sensación del alborotamiento de los internos por delitos delincuenciales, sube un grado superlativo, muchos de ellos no tendrán visita, otros que tienen familia lejos, se quedaran con las ganas de abrazar a alguien cercano y los otros que por su larga vida fuera de la ley ya no tienen familia, los peligros en esas fechas son para tenerlos en cuenta en cada recoveco de las galerías, una cuchillada puede cambiar la vida, dentro de los infortunios.

En realidad todos los internos de esa cárcel se habían preparado, “por si acaso” lucían bien limpiecitos, ropa impecable, nerviosos todos, el recuerdo de un niño nacido 2 mil años atrae recuerdos y sentimientos cruzados, cuando las rejas no permiten mirar mas allá, el día anterior es el alboroto general, algunos esperando novias y si se puede preparar un rinconcito para tirar un polvito, otros esperando a esos viejos padres cansados y sufrientes, todos duermen pensando en ese misterio de navidad…

El 25 de diciembre día de visitas, se converso con el Alcaide para que las visitas que vienen de otras provincias entren a las 10, así se acuerda, no con menos problemas de la guardia interna, pero al final ellos ceden, los nervios agitan a estos marginados, a estos que se hacen valientes, pero la cercanía de estas fechas los hace un poco tiernos, y si pensáramos todo el año que es 25 de diciembre, que pasaría, a lo mejor sería más llevadero el cautiverio.

Ese 25 de diciembre, mi mujer había viajado a Francia, mi familia que vivía en otras provincias no vendrían, yo les había pedido que lo pasaran con sus niños, algunos obsequios artesanales en madera les envié a sobrinos la semana antes, con madera de una viga que cortamos en una galería cuando ‘los pacos” tomaban te en la guardia interna, esa madera era preciosa, Raulí del sur de Chile.

Habían llegado centenares de visitas, todos pasaron a una cancha de futbol pequeña que hay en el interior de esa cárcel de San Felipe que se ubica en la calle Molina N° 10, cuantos cientos de cartas llegaron a esa dirección del extranjero de amigos y desconocidos que por el mundo me entregaban su apoyo y solidaridad, ese gesto grandioso de solidaridad es la ternura de los pueblos, ese día y los días que hay visita, solo salen de las carretas , los internos que tienen visita, yo me quede solo en una carreta, solitario expresando una profunda melancolía y me embargo la tristeza…

Ya no tendría visita, fumaba y tomaba mate solo, como un vagabundo del espacio, cuando a eso de las 16 horas se abre esa pesada puerta de fierro y un Gendarme me dice gentilmente: Señor Piñones tiene visita” grande fue mi sorpresa porque a esa hora ya nadie vendría, en fin salí a recibir a esa visita a la puerta de entrada de esa cárcel cuan grande fue mi sorpresa, era la imagen de un ángel, era la voz de un hermano que me hablo, era el abrazo mágico de un luchador insobornable, en esa cárcel SE HABIA PRODUCIDO LA VENIDA DE CRISTO SUFRIENTE.

Era él en persona con un paquetito chico de regalo que me lo entrego con un beso en mi mejilla, esto es de tus amigos de Europa que me llaman a cada rato para saber de tu suerte, este santo hombre que llego ese día después me inspiro para escribir una poesía bien conocida, publicada a varios idiomas: fue un encuentro mágico con PIERRE DUBOIS.

El estaba en servicio y misión el Talca con la JOC (juventud obrera cristiana) viajo desde temprano para llegar a San Felipe y estar un rato conmigo, regreso tarde en la noche a Talca, que grandioso momento recibir a este hombre luchador, valiente, entregado a los más pobres, me traía un montón de cartas de Europa, yo estoy escribiendo esta nota; desde mi ciudad de Cabildo, cuando a Pierre lo velan y se le rinden homenaje en chile y por el mundo al maestro al defensor de los derechos de las personas.

El tiempo pasa raudo yo conquiste mi libertad luchando firmemente al chantaje que ejercía sobre los últimos presos de la dictadura el gobierno del Patricio DC con su famosa ‘oficina” concertacionista, debí viajar a Francia con mi esposa para salvar a mis dos hijos menores que nacieron con muchos problemas, nos instalamos en la ciudad de Grenoble, allí fui recibido por otro grande defensor de los pobres el l’abbe JEAN FRECHET en la Parroquia Saint Paul, Jean fue padrino de mi hijo mayor Jonathan Lautaro y me bautizo a los mellizos.

Seguíamos de cerca la ansiedad y el sufrimiento de la patria por la feroz represión de esa dictadura criminal.

Pierre Dubois ayer se durmió, se fue de vacaciones, harto falta la hacían, Pierre no ha muerto, se queda luchando por siempre junto a los pobres que recogen su legado y su ejemplo.

Jean Fechet , Cura de Saint Paul, falleció en marzo del año pasado, fue elegido el hombre del año en Francia por su defensa a los pobres, se le conoce como l’Abbe Pierre de Los Alpes

Dos hombres que son recordados por miles de personas, ahora y de eso estoy seguro deben estar en la Casa contentos de haberse reencontrado y desde allí seguirán dándonos fuerzas para no bajar la guardia, y traspasar estos tiempos difíciles donde están todos concertados y acuerdan las cosas importantes entre ellos que están dentro del sistema que es legado de la dictadura. Y a los pobres los marginan de todo: bendita “democracia”

PIERRE DUBOIS, amigo un grand MERCI

Fuente: http://www.g80.cl/noticias/columna_…


Pierre Dubois: recuerdos de la dictadura

Por: Andrés Vera Quiroz

Conmovidos nos enteramos de la muerte del sacerdote francés-chileno Pierre Dubois, símbolo poblacional en la defensa de los Derechos Humanos durante la dictadura militar de Pinochet. Falleció a los 82 años, no pudo llegar al 55 aniversario de su querida, amada y hermosa La Victoria.

La historia de la población La Victoria es la historia de millones de chilenos en el último medio siglo: lucha por condiciones de vida dignas, compromiso con la causa de las izquierdas, las ilusiones depositadas en el gobierno de la Unidad Popular, la represión desencadenada por Pinochet, la lucha sacrificada de la resistencia popular contra la dictadura militar.

Pierre Dubois nació en el norte de Francia, y se hizo sacerdote diocesano. Al servicio del pueblo y siguiendo el ejemplo de Cristo, pisó tierra chilena por primera vez en 1963 y se unió a la Juventud Obrera Católica. Su palabra llamaba al amor en acciones colectivas, a no actuar solo, fomentando el desarrollo de la comunidad como método de lucha y superación.

Él llegó a La Victoria a forjar esos valores cuando, tras el golpe militar, los párrocos de la población debieron abandonar el país, y Pierre volvió de Francia para sucederlos. Siempre al lado de los más pobres, caminando por las calles de tierra, organizando los comedores populares, las colonias urbanas, acogido en los hogares populares.

En ese peregrinar conoció a André Jarlan. A mediados de febrero de 1983, Pierre se instaló a trabajar en la Parroquia Nuestra Señora de La Victoria, abrigando la solidaridad y la preocupación por el otro, como armas de fé para derrocar el régimen militar. En los días de protestas, mientras Jarlán se ocupaba de curar a los heridos, Dubois salía a las calles, agitando los brazos en medio de gases lacrimógenos, instando a los pobladores para que no lanzaran piedras y expulsando a gritos a los efectivos policiales.

“Te recuerdo entre los gases y las fogatas en 30 de octubre con Avenida La Feria, toda la gente pecho a tierra y tu caminabas y caminabas intentando hablar con los uniformados… te veo caminando entre la línea férrea detrás del Cementerio Metropolitano, tapándote la boca para evitar los gases… ¿A quien fuimos a dejar?, a Andrés o Miguel, no recuerdo aquello, sólo que tuvimos que saltar las murallas en construcción hacia atrás, lugar donde había un gran cantidad de Carabineros y tanquetas”

Eran las 8:00 de la mañana en la población La Victoria de la comuna de San Miguel, y con una misa celebrada por los padres André Jarlan y Pierre Dubois, comenzó el primer día de la jornada nacional de protesta pacífica. El llamado del comité organizador era no mandar a los niños al colegio, tocar cacerolas y reunirse en comunidad. Ocho personas murieron durante esa jornada.

El 4 de septiembre de 1984, un grupo de Carabineros seguía a un grupo de periodistas que corrían a refugiarse a la casa de los curas, en donde André Jarlan leía su Biblia después de una jornada de protesta nacional en la que había atendido a varios heridos. Dos balas impactaron la humilde capilla de madera, ubicada en Ranquil. Pierre corrió al segundo piso llamando a André. Pero éste no le contestó. Un proyectil en el cuello dejó su cabeza reposando eternalmente sobre el salmo 129. Hojeo la Biblia para revisar el salmo 129 y rescato unos párrafos:

“Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz; estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón y así infundes respeto."

Esa noche de 1984, los Carabineros intentaban ingresar, una y otra vez a la humilde población, donde la noche resplandecía por decenas de fogatas. Las balas, el silencio, el helicóptero iluminando con su potente foco. La muerte… las velas al medio de la calle… las campanas al viento. ¡Han matado a André! Silencio, silencio, rabia, impotencia… una muchedumbre armada de decisión y coraje camina en medio de la oscuridad hacia la Comisaria de Carabineros. Un mar de piedras trona en el techo, gritos que no paran, y nuevamente silencio.

"Me parece que como han muerto tantos, que muera un sacerdote también, está bien. Nosotros debemos morir con el pueblo", dijo un emocionado Cardenal Raúl Silva Henríquez a un periodista en aquellos aciagos días.

En septiembre de 1986, y horas después de la acción guerrillera contra Augusto Pinochet Ugarte, Pierre Dubois fue detenido junto a dos misioneros franciscanos. Seguro que el entonces subsecretario del Interior, Alberto Cardemil Herrera, envió a Cancillería su ficha junto a las de los sacerdotes franceses Jaime Lancelot y Daniel Caruette, para la expulsión del país.

Mi hermana recuerda:

“Nunca olvidaré su renoleta por las polvorientas calles de la población… Como los niños salían a tu encuentro… Como eras escudo de pobladores durante las protestas… Como no recordarte golpeado por la muerte de André Jarlan… Como arrebatabas a jóvenes de las manos de Carabineros…eres y serás uno de los mejores seres humanos que conocí… Nada te detuvo… Hiciste de tu misión en la Iglesia una acción social permanente”…

Pierre Dubois les enseñó a los pobladores a unificar sus fuerzas, llevando la palabra de la no violencia como bandera de resistencia.

"Bendito sea Dios que no nos dio pobreza de conciencia, bendito sea Dios que nos mantiene vivos a pesar de tantos lumazos, tantos gases, tantos balines, tantos perdigones, tantas balas, tanto desprecio. Bendito sea Dios que hace posible que la vida y el amor crezcan donde se siembra muerte y odio. Bendito sea Dios que hace posible la participación y la organización donde se busca atomizar y reprimir", pregonaba en sus misas.

No cabe duda que Pierre ya está acompañado por Andrés Fuentes Sepúlveda y Miguel Ángel Zavala -dos jóvenes de La Victoria muertos por balas disparadas por agentes del Estado en esas noches de terror de la dictadura- y está para siempre con André Jarlan, su fiel compañero.

Pierre Dubois, será La Victoria del Pueblo.

Fuente: http://www.dilemas.cl/index.php/art…


LA VICTORIA DE DUBOIS

Este viernes los pobladores de mítica población La Victoria, en la comuna Pedro Aguirre Cerda, recibieron de vuelta al sacerdote que acompañó sus pasos en los años más duros de la dictadura. A sus 78 años, con mal de Parkinson, su voluntad está intacta. Su lucha, hoy, es contra la droga.

Domingo 6 de septiembre de 2009|

Por: Carolina Rojas / LND

La imagen del padre Pierre Dubois, con sus brazos abiertos en cruz, avanzando sereno al encuentro de un bus policial de Fuerzas Especiales, en medio de una noche iluminada sólo por barricadas, dio la vuelta al mundo. Era el 27 de marzo de 1984 y al sacerdote francés avecindado en Chile para hacer trabajo pastoral entre los pobres le costó siete horas de detención y varios golpes en el cuerpo. No era la primera vez, ni la última, que el párroco intercedía entre pobladores y fuerzas represivas predicando la no violencia, como una forma casi desesperada de evitar mayores tragedias.

En esa misma cruzada andaba la noche del 4 de septiembre de 1984 en medio de una de las más grandes protestas populares registradas en ese tiempo. Cuando volvió a su casa, su compañero de labores pastorales, el padre André Jarlan, le esperaba sentado en su mesa de trabajo, con su cabeza recostada sobre el Salmo 129. Un hilo de sangre ya había detenido su fluir desde su cuello. Jarlan estaba muerto.

Este viernes se cumplieron 25 años de ese episodio. Y Pierre Dubois lo pudo conmemorar junto a los vecinos de La Victoria, población a la que regresa después de 20 años. El régimen militar se ensañó con él y con lo que representaba. En septiembre de 1986, horas antes de decretarse el estado de sitio tras el atentado contra Augusto Pinochet, Dubois fue detenido junto a otros dos misioneros franceses y obligados a abandonar el país tres días más tarde. Se les acusó de subversivos, de portar panfletos y de insultar a las autoridades. Pero tuvieron mejor suerte que Pepe Carrasco, Fernando Videuzárraga, Felipe Rivera y Abraham Muskatblit, que fueron ejecutados en la vía pública la misma noche en que los sacerdotes fueron detenidos.

Dubois regresó en 1990, pero no le fue permitido radicarse nuevamente en La Victoria. La derecha seguiría la labor de amedrentamiento y odiosidad emprendida por la dictadura. En octubre de 2000, votando el bloque, senadores de RN y la UDI le negaron la nacionalidad por gracia que solicitaban parlamentarios de la Concertación por considerarlo "una figura conflictiva y no unitaria". Tres meses después, le fue concedida, tras una nueva votación en la cámara alta -esta vez secreta- en la que diez honorables se opusieron.

Pierre Dubois nació el 17 de octubre de 1931, en Plombieres, Francia, hijo de Maurice Jean Baptiste Dubois Moutenot, empleado en una casa de venta de neumáticos y dirigente parroquial y deportivo, y de Madeleine Louise Desvignes Noirot, dueña de casa y trabajadora del campo. Llegó a Chile en septiembre de 1963 para asesorar al Movimiento Obrero de Acción Católica y a la Juventud Obrera Católica en Barrancas (hoy Pudahuel) y Quinta Normal. A La Victoria llega en 1983, como párroco titular, acompañado de André Jarlan.

Cuando volvió a Chile con la democracia, en 1990, la fiesta fue en grande. Tras una hora de lenta caminata entre su auto y un humilde escenario, retornó a su entrañable población. "He vuelto a casa", fue la breve frase que el padre lanzó con emoción a los victorianos que, sin tomar aire, replicaron al unísono: "a tu casa".

El viernes recién pasado, a su regreso como pastor de la población, Dubois recorrió las calles y pasajes de La Victoria recordando con emoción ese reencuentro con los vecinos que lo abrazaban y lo besaban como un niño falto de cariño. Todos querían estar cerca de él, contarle sus historias e invitarlo a sus casas. Aún hoy, Dubois no deja de conmoverse con esas imágenes.

Dubois es de los que cree que de una mala experiencia siempre se saca algo bueno. Por eso, para el padre Dubois, el asesinato de su gran amigo fue una especie de justa resurrección. "La muerte de André denunció la represión hacia los pobladores durante la dictadura. Permitió que mucha gente se enterara de que en las poblaciones se estaba matando. Hasta antes de su muerte, se creía que los asesinatos eran un invento, incluso así lo creían algunos sacerdotes. Recuerdo que después de la muerte de André, hasta la gente del barrio alto creyó en lo que pasaba. Se hizo justicia con los pobres que morían en manos de uniformados, aunque la misma muerte de André no se haya esclarecido aún", dice lamentándose de la indiferencia judicial.

Hoy el padre Pierre se apoya en su bastón, encogido por el avance del mal de Parkinson que sufre. Pero sus ideas claras y certeras y su gran fuerza de voluntad no se aplacan. Para buena parte de La Victoria sigue siendo "ese compañero" y "hermano mayor" de los tiempos difíciles, como lo definen los vecinos de La Victoria, protagonistas de la primera toma de terreno en Latinoamérica. Hoy, la población tiene los mismos problemas que enfrentan las entonces poblaciones de la resistencia. Si antes fueron las balas, para Dubois hoy existe otra clase de violencia que los está matando. La indiferencia, el discurso de la delincuencia y la estigmatización social los relega como un ghetto. Citando a Eclesiastés, el padre dice que con la indolencia de los chilenos hacia los pobres también se derrama sangre.

-¿Por qué lo cree así?

- La falta de trabajo es una de las principales causas de pobreza que conlleva otras consecuencias. La gente tiene sed de dinero, algo que conduce al individualismo. En las poblaciones, esto lleva a las drogas y a la delincuencia, algo que se mete en la gente… Un empleador que no paga sueldos justos es tan violento como un golpe militar.

Dubois quiere seguir con su movimiento pastoral, obrero y católico, lejos de la figura del párroco de los ricos del que siempre dijo avergonzarse. "Es ahora que quiero volver a La Victoria porque hay un lazo fuerte que se creó entre nosotros, un lazo fuerte entre La Victoria y nosotros dos, y quiero seguir con la gente de la población", dice con su voz temblorosa pero potente.

-¿Justifica la violencia con la que se enfrentan hoy los pobladores?

- No se justifica ni de un lado ni del otro. Prefiero la paz, tal como lo hacía antes. Recuerdo cómo calmaba a la gente en los tiempos de protesta, en los ochenta. En esos años, apaciguaba a los pobladores para que no atacaran a las fuerzas policiales que no hacían más que reprimirlos. Les decía que no atacaran con bombas molotov o piedras y ellos me respondían que habían sido atacados primero. Pero ahí, había que hacerles entender que la única defensa era respetar al hombre.

-Los empresarios que viven su cristiandad a través de donaciones, ¿los aprueba?

- Ellos necesitan una reconversión más profunda. Lo que donan no es suficiente, sólo vale hasta que les duela.

Dubois está nuevamente en su parroquia. En primera fila, Nelly Gallegos se distinguía por su cabellera color ceniza. Está emocionada no sólo por la alegría de volver a escuchar los mensajes pastorales del padre Pierre Dubois en la población, también lo está por el retorno de los recuerdos que ella creía enterrados. Como la muerte de su hijo de 24 años, Andrés Zabala, en las protestas de la población para recuperar la democracia. Un poco más allá, Hortensia, la viuda de Zabala, observa la conversación.

Los gritos de "hola Pierre" apenas dejan escuchar a sus feligreses, pero a él no le importa. Están todos los viejos amigos, también la Biblia y la toga de Jarlan. Atenta lo escucha Luisa Ovalle. Ella tiene 68 años y hace 47 que vive en la población. Confiesa que con el regreso de Dubois, la población está completa. Tiene esperanzas de que un nuevo orden social se pueda trabajar entre sus vecinos. Luisa recuerda cuando el padre curaba y escondía a los pobladores en su casa de la calle Ranquil. "Su regreso ha sido maravilloso, lo único que nos faltaba, estamos realmente felices", comenta. De fondo suena una canción y el padre sigue escuchando uno a uno a sus feligreses con una fuerza que sorprende e inspira.

Este viernes hizo frío, pero a los vecinos que llegaron hasta la parroquia Nuestra Señora de La Victoria no les importó. El lugar estaba enteramente decorado con corazones alados y carteles de cartulina con consignas de bienvenida y amistad. El padre Dubois está de vuelta.

Fuente: http://www.lanacion.cl/la-victoria-…


Documentos desclasificados de EE.UU.: Pierre Dubois era "una espina muy irritante"

Por: Cooperativa.cl

Documentos desclasificados del Departamento de Estado de EE.UU. mencionaban al recientemente fallecido sacerdote Pierre Dubois como "una espina muy irritante" al dar cuenta de su expulsión de Chile en 1986. En septiembre de ese año agentes de Carabineros y la CNI allanaron el domicilio en La Victoria que Dubois compartía con los sacerdotes Daniel Caruette y Jaime Lancelot, quienes fueron detenidos y expulsados del país horas después del atentado al dictador Augusto Pinochet debido a la reinstauración del estado de sitio.

"En una barrida al pobre sector de La Victoria, tres sacerdotes franceses, incluyendo a Pierre Dubois, fueron detenidos. Un chileno, Jorge Orellana, fue arrestado junto a los otros dos sacerdotes franceses, Daniel Caruette y Jaime Lancelot. Los curas fueron acusados de resistirse a la detención y obstrucción", señala uno de los cables, según consigna W5.cl.

Un cable del día siguiente señala que "reportes de radio del 10 de septiembre indican que los tres sacerdotes franceses detenidos durante la barrida militar en la población de la Victoria, el 7 de septiembre (cable anterior) han sido expulsados del país".

El escrito agrega que "los sacerdotes, especialmente Pierre Dubois, eran activos en la organización de actividades de la iglesia en la población La Victoria, que tiene la reputación de ser un bastión izquierdista. El Gobierno de Chile aparentemente ha sacado ventaja del estado de sitio, que permite la expulsión indiscriminada de extranjeros, deshaciéndose así de una espina muy irritante".

Según un documento de la Vicaria de la Solidaridad que relata el allanamiento a la casa de Dubois, así como también la expulsión de los tres sacerdotes, agentes le dieron "un culatazo de arma de fuego en el cuerpo" a Dubois, mientras lo tenían a bordo de una camioneta. Luego los trasladaron a la tenencia del sector y allí "nuevamente Dubois es insultado y golpeado en el rostro".

Autoridades de la época

El entonces subsecretario del Interior, Alberto Cardemil, acusado recientemente de entregar datos de opositores a la CNI, explicó en ese momento que los sacerdotes seguían arrestados y que "se está analizando desde el día en que fueron detenidos y vamos a resolver" sobre su expulsión. El 11 de septiembre los tres curas fueron embarcados en un vuelo de Varig con destino a Francia.

Francisco Javier Cuadra, por aquel tiempo ministro secretario general de la Presidencia, dijo que los religiosos estaban participando de una manifestación en La Victoria, que portaban panfletos y que incluso habían agredido a la policía.

Además, indicó que "especialmente en el caso de uno de ellos, concretamente el sacerdote Pierre Dubois, ya hacía mucho tiempo que veníamos planteando a la autoridad eclesiástica la conveniencia de que este punto fuera resuelto de buena manera de parte de ellos".

Pierre Dubois solo pudo volver a Chile con el retorno a la democracia en 1990.

Fuente: http://www.cooperativa.cl/documento…


Pierre Dubois, ícono de la lucha contra la violencia durante la dictadura

Por: Alberto González

Gran pesar por la muerte del sacerdote francés Pierre Dubois, quien falleció a los 80 años en la población La Victoria. El religioso es recordado por su extensa labor en la defensa de los derechos humanos durante la dictadura, que lo hizo enfrentarse en reiteradas oportunidades a la fuerza policial.

Uno de los íconos de la lucha contra la dictadura en nuestro país. Hizo de la población La Victoria su hogar, desde donde defendió incansablemente los derechos de los pobladores que sufrían a diario la represión policial.

De esta forma, Pierre Dubois se ganó el afecto y la admiración de todos los miembros de la comunidad, quienes sentían el apoyo a diario del sacerdote francés en medio del violento escenario de la década de los ochenta.

Nació en Francia en 1931. Llegó a nuestro país para trabajar en la Arquidiócesis de Santiago, donde desarrolló su labor en la población José María Caro, el Sagrado Corazón de Jesús de Lo Espejo y La Victoria.

Fue en este último lugar donde desarrolló su labor de párroco en compañía de su amigo, el también sacerdote André Jarlan, quien fue muerto en manos de carabineros durante una protesta el 4 de septiembre de 1984.

A raíz de su apasionada lucha, en 1986 debió abandonar Chile. Sin embargo, regresó en 1990 a su querida población La Victoria y luego, en 2001 obtuvo la nacionalidad chilena por gracia.

Figura querida por todos los sectores del país, que hoy están de luto al conocer la noticia de que Pierre Dubois falleció a los 80 años en su querida población La Victoria.

Hasta este lugar llegaron diferentes personalidades para demostrar su pasar por esta pérdida. El sacerdote presbítero, Cristián Precht, reconoció la labor de Dubois en la defensa de los derechos humanos y su incansable lucha por los más pobres.

A pesar que Dubois padecía del mal de Parkinson, una de sus últimas apariciones públicas fue el pasado 2 de septiembre momento en el que participó de una liturgia en La Victoria, realizada para conmemorar los 28 años del fallecimiento del sacerdote André Jarlan.

Fuente: http://www.biobiochile.cl/2012/09/2…


Fallece Pierre Dubois, emblemático sacerdote de la iglesia comprometida con los DD.HH. durante la dictadura militar

Por: El Mostrador/EFE

El sacerdote francés Pierre Dubois, símbolo en la lucha contra las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet, falleció a la edad de 80 años, informaron este viernes fuentes eclesiásticas de ese país.

Según confirmó en su cuenta de Twitter el portavoz de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, Dubois, que padecía un avanzado Parkinson, murió en La Victoria, en donde desde principios de los ochenta luchaba por la integración de personas en riesgo de exclusión.

Nacido en Dijon (Francia) en 1931, se ordenó sacerdote en 1955, tras lo cual llegó a Chile ocho años después como asesor del Movimiento Obrero de la Acción Católica

Fue un fuerte opositor de la dictadura y en 1984 una foto suya en la que aparecía por el centro de una calzada con los brazos en alto y en cruz al encuentro de un microbús de las Fuerzas Especiales de Carabineros dio la vuelta al mundo.

Esa noche de 1984, los Carabineros intentaban ingresar a la humilde población de La Victoria, donde la calle era iluminada por decenas de barricadas y fogatas, en una de las tantas protestas que se realizaron durante el régimen militar de Pinochet.

En ese marco, en 1983, durante una protesta, murió producto de una bala perdida el sacerdote André Jarlán, su compañero de parroquia.

Después de varias acusaciones de agitación política y perturbación del orden público, fue expulsado del país el 11 de septiembre de 1986, tras lo cual organizó la pastoral del exilio en Bélgica, Francia y Suiza.

A su regreso a Chile, en 1990, luego del término de la dictadura, retomó su puesto en La Victoria, en donde actualmente trabajaba con jóvenes con problemas de drogadicción.

En 2001, el Senado otorgó la nacionalidad por gracia por 29 votos a favor y 10 en contra, después de un fallido intento en el que la Cámara Alta se opuso a la iniciativa.

Una de sus últimas apariciones en público fue en septiembre, en una visita que la ex Presidenta Michelle Bachelet realizó en La Victoria.

Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/…


Poblador recordó cuando Pierre Dubois se enfrentó a Carabineros pidiendo que no les dispararan

Por: Soychile.cl

En septiembre de 1983, cuando se conmemoraron los 10 años del golpe militar, Santiago se llenó de protestas.

Jon Snow enviado especial de la agencia UPI para ITN, cubrió las manifestaciones y específicamente la de la población La Victoria, justo en un día cuando la comunidad llevaba un cortejo de una docena de pobladores asesinados en enfrentamientos el fin de semana anterior.

El cortejo fúnebre donde iba el párroco de la comunidad, el recientemente fallecidoPierre Dubois, fue seguido por Carabineros, lo que provocó nuevamente la violencia.

Luis Mardones amigo del sacerdote, estuvo ahí, justo cuando el relgioso se enfrentó con los brazos abiertos a Carabineros, pidiendo el fin de los enfrentamientos.

La situación fue más que tensa.

En el reporte de Snow, se ve como antes de que la situación llegara a un punto crítico, Dubois hizo que cientos de personas se sentaran en la calle, para calmar los ánimos. Luego revisó a varios en busca de piedras y objetos contundentes. Pero todo se salió de control y los nuevos enfrentamientos dejaron dos muertos más. Ahí fue que Dubois, entre gases lacrímógenos, logró separar a ambos bandos.

"Fue un golpe muy fuerte para nosotros, porque vimos pasar al padre por la línea (férrea), con los brazos abiertos y (pidiendo) que por favor no masacraran a la población. El abría sus brazos, que lo balearan a él y no a la gente que él quería. El quería mucho a la población, no tan solo a esta población, sino a todos los sectores", contó a CNN.

En la grabación, que también es reproducida en el documental Pierre Dubois, La Victoria del Pueblo, se ve (00:54) cuando el párroco se enfrenta con dureza a los uniformados. Incluso uno se le resiste y es persuadido por sus compañeros. La escena se convirtió en una de sus imágenes más emblemáticas.

"Lo que pretendo es ser amigo de Cristo. No me interesa que me recuerden de una forma u otra", dijo en parte del documental de Ricardo Montecinos, donde aborda ese episodio y la vida del diocesano en la población.

Fuente: http://www.soychile.cl/Santiago/Soc…


Pierre Dubois Habla sobre el crimen de André Jarlan. Una semilla en la Victoria. 2002


Diez años de dictadura (1983)


Pierre Dubois. La Victoria del Pueblo


Chile durante la dictadura-Pierre Dubois-


Padre Pierre Dubois en la Victoria


Revisa la entrevista que dio Pierre Dubois a CNN Chile el 2009


Illapu "Población La Victoria"


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Comentarios

1 Mensaje

  1. [Chile] Pierre Dubois (1931-2012), el sacerdote que enseñó a no tener miedo frente a las fuerzas represoras de la dictadura de Pinochet

    grande!!!! hombres de verdad,con coraje ideales,,y valentia…enzeñando a hacer valer los derechos de cada ciudadano…grandeee!!!

    por susan | 16 de agosto de 2013, 02:13

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