// está leyendo...

América Latina

[Colombia] De nuevo el diablo haciendo hostias

En reciente entrevista el ex presidente Uribe, se abrogó su firmeza en el combate a las bandas bautizadas por él mismo como BACRIM,

en su pasada administración y acusó al presidente Santos de no hacerlo ahora en su gobierno.

Recuérdese el proceso de legalización que hiciera el ex presidente Uribe del narcoparamilitarismo acrentando a niveles escandaloso la impunidad en Colombia.

Que Uribe haya combatido a las nuevas bandas paramilitares no puede ser más falso. Es entendible que el ex Presidente sufra de amnesia, pero esa enfermedad no se ha extendido entre los colombianos y colombianas, entre otras cosas porque siguen padeciendo sus estragos, como criminal pesadilla del terrorismo de Estado, que escaló muy altos niveles en los 8 años de gobierno del entonces Presidente Uribe.

Que el presidente Santos no las combata es verdad. El Estado colombiano a través de su historia siempre ha utilizado, para enfrentar la oposición política, una “mano peluda” clandestina y de carácter terrorista, encargada de ejecutar las acciones criminales e ilegales que los gobiernos han necesitado para impedir el desarrollo de la organización y lucha popular; es por esto que las organizaciones del pueblo, cuentan hoy con miles de sus miembros asesinados, decenas de miles de desapariciones forzadas, miles de exiliados, miles de presos políticos, así como con millones de desplazados cuyas cifras rebasaron las estadísticas y solo se conocen las más recientes, convirtiéndose esta dantesca tragedia en un lastre terrible y urgente de superar.

Por lo anterior la iniciativa que el Partido de la “U” lleva al congreso para cambiar la estrategia y combatir las bandas terroristas, suena a una venda que se le pretende colocar al pueblo, porque este grave problema es producto de una política del régimen en su esencia terrorista y no se cambia con un pañito de agua tibia, porque es un cáncer hecho metástasis en la sociedad colombiana y solo se cambia con soluciones estructurales en la vida económica, política y social.

Esa urgencia brota por todos los poros de la vida del país, que urge iniciar su tratamiento en el camino de la Solución Política que hemos señalado de manera reiterada, contradiciendo la posición pública del presidente Santos de buscar la victoria militar a toda costa.

En los días recién pasados, preguntado el presidente Santos de cómo desearía pasar a la historia respondió, que como el presidente de la paz; pero encuentra el ELN muy contradictorios sus deseos, porque mientras así lo expresa, agita igualmente los clarines de la guerra y en asuntos de tanta trascendencia y responsabilidad se requiere coherencia, porque lo que observa toda Colombia es una escalada guerrerista desde el gobierno, que aplasta y sacrifica la sociedad, hundiéndola en el conflicto social y armado, que no tendrá fin por el camino de la guerra.

Estamos convencidos que si la clase gobernante o por lo menos una parte de ella, se dispusiera a abrir escenarios de paz, el grueso de la sociedad los respaldaría, de eso no hay la menor duda, esta guerra fratricida no la respalda la sociedad.

Sin embargo hay un grupo de recalcitrantes guerreristas, con el ex Presidente Uribe a la cabeza, que seguirá agitando y organizando las fuerzas más retardatarias para profundizar el conflicto. En fin de cuentas eso ha hecho desde los tiempos de la aparición de los llamados “pepes” (perseguidos por Pablo Escobar) mucho antes de ser Presidente y para fortalecer su empresa se ha aliado con los mas siniestros personajes, agrupaciones y organizaciones delictivas como las bandas narcoparamilitares, los mismos que le pusieron la gran mayoría de votos para que fuera Presidente y con el concurso del ex Presidente colocaron el 35 por ciento del Congreso de la República, como lo reconocieron abiertamente.

Esa organización criminal y terrorista mantiene su estructura, así unos estén en la cárcel, otros incursos en procesos judiciales, otros en distintas instituciones del Estado, en la cúpula militar y de la policía, los que se escandalizan con las declaraciones del general Santoyo, no son más que hipócritas olvidadizos que, “mataron el tigre y se asustan con el cuero”

La triquiñuela de Uribe de pedirle ahora a su antiguo jefe de seguridad, general Santoyo que declare si recibió una insinuación suya o de sus superiores para delinquir, es una cortina de humo porque muy bien sabe el ex Presidente que los métodos de sus mafias consiste en no dejar pruebas o borrar evidencias y en esto, él es un experto; por eso hay que preguntarle sobre las verdaderas razones de accidentes como el de su socio y empresario Pedro Juan Moreno Villa, entre otros.

Aun con todos estos señores de la guerra, listos para interponerse en cualquier esfuerzo por la paz o la democracia de nuestro país, es muy superior el caudal de quienes abogamos por la paz, una paz que sea ante todo, justicia y equidad social, democracia y soberanía, que cese el derramamiento de sangre, la injusticia y florezca la convivencia armoniosa, de respeto entre los colombianos y las colombianas para construir futuro.


http://www.eln-voces.com/index.php?…

Ver en línea : DE NUEVO EL DIABLO HACIENDO HOSTIAS