// está leyendo...

Para tener en cuenta

Arranca la Privatización de empresas del sector militar de Rusia

El Estado ruso dará luz verde a la nueva privatización de varias compañías clave del sector de Defensa.

“Sería oportuno iniciar la privatización de la Corporación Unificada de Construcciones Navales de Rusia (OSK, por sus siglas rusas) en 2014”, anunció Román Trotsenko, presidente de la empresa.

Astilleros públicos y privados

Los planes de privatizar la OSK, que se anunciaron ya en 2011, establecen que hacia 2017 el Estado debe vender la mitad menos una de las acciones de esa empresa, quedando como titular del paquete mayoritario. Se preveía que del 12% al 20% de las acciones públicas pueden venderse entre 2013 y 2014.

Ahora el proceso se ha aplazado, pero parece curiosa la retórica de los dirigentes de la OSK respecto a la privatización. “Nos parece que sería necesario no empezar con el paquete mayoritario sino con el bloque de acciones”, señaló Román Trotsenko.

Un bloque supone el 25% de acciones. ¿Quiere decir esto que además de la información sobre la venta del 12% o el 20% de acciones públicas y la versión anunciada por Trotsenko, existían otros planes de privatización más amplia de la empresa que no han salido a la luz pública?

En mayo de 2011, el consorcio Helicópteros de Rusia se negó a participar en el proceso de privatización. Según la versión oficial, la venta acordada del 25% de las acciones fue cancelada “debido a la inestabilidad de los mercados de acciones y una baja evaluación de los activos del consorcio por los inversores potenciales”.

El Gobierno ruso considera que los ingresos de la privatización de los activos públicos puede reducir el déficit presupuestario en las condiciones del aumento de gastos militares y sociales entre 2011 y 2012.

Privatización del sector de Defensa

En la década de los noventa, la situación sector público fue muy contradictoria. Las empresas estatales federales unitarias coexistían con los negocios privatizados en el sector de Defensa.

Las compañías estatales creadas por las presiones del lobby de sus dirigentes, por ejemplo, la empresa aeronáutica rusa Sukhoi, se encontraban en una posición intermedia.

Entre 1991 y 1992, los líderes del país no aceptaron que la privatización en Rusia se completara en varias etapas, con la integración vertical de corporaciones estatales y su subsiguiente privatización parcial en el mercado abierto.

El grupo de reformistas sintió una amenaza política proveniente de los directores de las empresas industriales soviéticas e hizo todo lo posible para debilitarles. Al fin y al cabo, durante la privatización se desintegraron las corporaciones y vínculos económicos que existían en la cooperación industrial.

En los noventa, por un lado, se privatizaron las mayores empresas de exportación gestionadas por ejecutivos profesionales. Se puede citar como ejemplo la empresa Irkut (forma parte de la Corporación Aeronáutica Unificada), la productora de motores para aviación, Saturn, etc.

Por otro lado, se privatizaron pequeñas empresas del sector de Defensa, las que no disponían de un fuerte lobby ni mantenían la cooperación con los mayores exportadores.

En su mayoría, este grupo de empresas incluía a los fabricantes de piezas que se quedaron sin pedidos, o a los institutos científicos que representaban poco interés para los mayores fabricantes, pero disponían de un buen equipo que se podía vender o a oficinas y almacenes que se podían poner en alquiler.

El Estado restablece el control sobre el sector de Defensa

En los 2000 se observó la tendencia hacia la centralización del poder. Se inició el proceso de restablecimiento de las corporaciones en varios sectores.

En la industria de Defensa se produjo una gama de experimentos condenados al fracaso. Por ejemplo, surgió la idea de unir a los fabricantes de aviones con los fabricantes de helicópteros y después dividirlos en dos “supercorporaciones” para fomentar la competencia. Pero en ese momento no se propuso métodos de gestionar ambas empresas. Al final se elaboró una concepción general, conforme a la cual cada sector puede contar con solo una corporación estatal que, a medida de lo posible, debe concentrar la mayoría de los activos del sector, independientemente de su estatus actual.

Partiendo de esta concepción, apareció la Corporación Aeronáutica Unificada, la Corporación Unificada de Construcciones Navales de Rusia, la Corporación Unificada de Construcción de Motores, el consorcio Helicópteros de Rusia, la corporación Misiles tácticos, el consorcio Almaz-Antei que desarrolla sistemas de defensa antiaérea y antimisiles, etc.

Las empresas privadas, incapaces de competir con las corporaciones estatales, se vieron obligadas a adherirse a estas. Por ejemplo, la empresa Irkut se unió a la Corporación Aeronáutica Unificada, mientras que la planta privada Rosvertol que construía helicópteros Мi 24/35, Мi 28Н y Мi 26 hoy por hoy forma parte del consorcio Helicópteros de Rusia.

En varios casos, el Estado tuvo que romper la resistencia de los accionistas para restablecer el control sobre las empresas privadas. En otros casos, desempeñó un papel estabilizador de todo el sector.

Empieza una nueva privatización?

El Gobierno ruso no ha puesto como objetivo monopolizar para siempre el control sobre la gestión de estas entidades. Pasada una década de los experimentos, las autoridades eligieron el modelo propuesto para el sector de la construcción de maquinaria en los últimos años de existencia de la URSS.

Se trata de la integración vertical de corporaciones estatales que quedan bajo un control formal de Estado durante un largo periodo.

Puede así empezar la privatización de las empresas que han firmado contratos en el marco del Programa de Pedidos Estatales y no tienen deudas: por ejemplo, el consorcio Helicópteros de Rusia, que muestra un buen ritmo de crecimiento de todas las carteras de pedidos para la fabricación de aparatos para el uso militar y civil, para la exportación y para el uso interno. Esta empresa es uno de las primeras candidatas para la privatización.

Mientras tanto, el sector de Defensa dispone de un gran volumen de activos en muy mal estado, tanto en el ámbito financiero como tecnológico y administrativo.

Las corporaciones estatales cuya misión es controlar los anunciados activos –la corporación Rostechnologii (Tecnologías de Rusia) y el consorcio Oboronprom que forma patre de la misma-, no han empezado todavía a cooperar con varias empresas, centrando la atención en las áreas más desarrolladas e importantes, donde fue suficiente aplicar pocos esfuerzos para lograr el resultado necesario.

Así las cosas, pasará mucho tiempo hasta que se consiga que todas las empresas del sector de Defensa sean eficaces en el mercado. En las condiciones de un déficit presupuestario del Estado ruso, que es el principal accionista de estas empresas, el proceso de saneamiento puede retrasarse aun más en caso de que sea sustituido por las ventas de bloques de acciones de las corporaciones que ya son eficaces.


http://sp.rian.ru/opinion_analysis/…

Ver en línea : Arranca la Privatización de empresas del sector militar de Rusia